Cómo entender a nuestro perro por su cara

Los humanos nos expresamos no verbalmente a través de la cara. Pasa lo mismo con los perros, solo hay que saber entenderlo.Con la cara, los canes transmiten gran cantidad de información sobre su estado de ánimo: miedo, tristeza, tranquilidad o nerviosismo. En el caso de los perros, además de los ojos y la boca, también se unen las orejas para informar sobre las emociones que pasan por su cerebro.

La cara del perro es un escaparate de emociones y estados de ánimo. El can transmite gran cantidad de información a sus dueños, aunque estos no siempre la sepan interpretar. De hecho, se pueden producir malentendidos y cuando el can intenta comunicar calma a su dueño, este puede creer que el perro se muestra rebelde.

Saber descifrar lo que el perro nos cuenta con los gestos de su cara es, no obstante, clave para establecer con él una relación fluida. Las señales que emite con la rostro sí pueden ser comprendidas por cualquier congénere.

Todos los perros heredan en sus genes la capacidad de manejar este tipo de mensajes faciales para comunicarse: los gestos faciales de los perros son el resultado de miles de años de evolución de su especie, y pueden ser de varios tipos.

El perro se muestra nervioso por situaciones como el encuentro con otro can; sobre todo, si es una hembra por la que se siente atraído. En esta situación, la cara del perro parecerá que se estira.

Los ojos estarán muy abiertos; muy atentos a todos los detalles. Las orejas caninas estarán levantadas, algo desplazadas hacia atrás. La boca entreabierta, con parte de la lengua fuera, porque el perro jadea de manera controlada.

En el caso en que el perro esté nervioso por otras circunstancias, como la llegada de una visita a casa o porque suene el timbre de la puerta, el perro puede ladrar y moverse de un lado a otro. Su cara tendrá la expresión de estar alerta, olisqueará, jadeará y se lamerá la nariz.

Los perros son cánidos sociales, que desarrollan su vida en grupo para sobrevivir, reproducirse y relacionarse con sus iguales. Por ello, han desarrollado toda una serie de señales visuales, acústicas y olfativas para mandar mensajes a su grupo.

La finalidad de esta forma de interactuar es, en muchas ocasiones, eludir los enfrentamientos que acaben en más que «palabras». No obstante, antes de atacar, un perro lanzará toda una serie de avisos faciales, entre los que se encuentran los siguientes: enseñar los dientes de forma muy intimidatoria; arrugar el hocico, de forma que muestran su dentadura, sobre todo los colmillos.

Las orejas quedan replegadas hacia detrás y sus ojos quedan en posición oblicua. De esta forma, su cara adquiere un aspecto muy poco amistoso, capaz de disuadir a su contrincante; y de lograr que se vaya, si no quiere problemas. Este tipo de gestos faciales surgen de la necesidad del can de evitar conflictos con otros perros. Las peleas son peligrosas para la supervivencia de los individuos del grupo; por ello, se evitan gracias a las señales de apaciguamiento del perro.

Estas señales de la cara del perro cuyo objetivo es provocar calma y evitar conflictos son:

  •     Redondear las facciones (ojos, cara), colocar las orejas pegadas a la cabeza.
  •     Lo que se podría asemejar a una sonrisa del perro: estirar la comisura de los labios atrás y hacia arriba, o mostrar los dientes sin gesto de fiereza o amenaza.
  •     Bostezar, relamerse, olisquear o mirar hacia otro lado, como si no le importara o se diera cuenta de la actitud amenazadora de su contrincante.
  •  Cuando el perro está relajado, su cara denota serenidad. No hay más que fijarse en un perro que dormita de modo plácido.
  • Sus ojos se cierran o quedan poco abiertos. Su rostro no muestra concentración ni atención. La boca del perro está cerrada y relajada, al igual que todos los músculos de la cara que quedan descolgados o flácidos.
  • Las orejas pueden estar rectas o plegadas hacia detrás y, de vez en cuando, el perro relajado que dormita, se lamerá la nariz de manera parsimoniosa.

Si un perro quiere hacer saber a alguien, bien sea persona o perro, que se muestra sumiso frente a su presencia ladeará la cabeza y la agachará, colocará las orejas hacia detrás y se lamerá la nariz de manera rápida.
Gracias a ello, permite expresar que quien tenga enfrente puede estar calmado puesto que hará lo que se le pida. Podemos apreciar que nos dan información que no cuesta tanto captar e interpretar.

¿Por qué es bueno leer en casa con los niños?

 Para fomentar la lectura de los niños en casa, es importante que los padres estimulen el lenguaje con sus hijos en el hogar, puesto que los adultos son unos modelos o referentes para ellos. Al leer en casa con los pequeños, estos sentirán un mayor interés por la lectura desde muy temprano y serán más propenso al éxito en el colegio.

Fomento de la lectura en el hogar

El ambiente familiar es determinante en la etapa educativa. Las prácticas y costumbres que los niños adquieren en casa les ayudan al éxito en el colegio. Es un esfuerzo de todos, pero el grupo de referencia es la familia y en ella se fijarán para construir sus hábitos. La importancia de transmitir a los pequeños el gusto por la lectura no es una cuestión baladí. La página web Leer.es dispone de un espacio dedicado a las familias, con consejos para fomentar la lectura en el hogar. Recuerda que las actividades de lectura realizadas en el ámbito doméstico tienen «un efecto permanente» y aporta distintos estudios que defienden el vínculo positivo entre la familia y la lectura. Las actividades de lectura en el hogar se estiman «fundamentales para el desarrollo de las habilidades lectoras de los niños, especialmente antes de la escolaridad», por lo que se subraya la importancia de que los padres apoyen y motiven a los hijos como un modo de influencia positiva en su rendimiento educativo.

Leer antes de Primaria

En Primaria, cuando los pequeños comienzan en el colegio, es frecuente que ya sepan leer o, al menos, que se defiendan en la lectura. Pero además es importante que los niños, antes de esta etapa, hayan comenzado a escribir palabras. Las habilidades lectoescritoras enseñadas por los progenitores o desarrolladas en Educación Infantil son muy valiosas de cara al futuro académico. En casa, los padres pueden aprovechar oportunidades distintas para fomentar la competencia lectora entre los hijos. Estas actividades «fomentan el desarrollo de las destrezas orales del niño y sus capacidades cognitivas generales». Al acompañar a los hijos en este proceso, conviene que los progenitores sigan una serie de pautas antes, durante y después de la lectura. De este modo, como paso previo al acto de leer, se recomienda ayudarles a reflexionar sobre el contenido, a recordar lo que ya conocen sobre el tema o a identificar palabras familiares. Durante la lectura, es adecuado centrar la atención en la comprensión del texto y en las imágenes que lo acompañan. Por último, una vez concluida la lectura, se valora que los padres conversen con los hijos sobre lo que han leído para saber si lo han comprendido o si son capaces de hacer un resumen.

 

Para fomentar el desarrollo del lenguaje del niño, se aconseja a los padres que sigan estas tres actividades para una mejor implicación en el hábito lector de sus hijos: enseñarles destrezas específicas de lectura, escucharles y leerles. Actividades como contar historias, cantar canciones, jugar con ellos con las letras del alfabeto o manejar juegos de palabra y también animar a sus hijos a leer letreros o etiquetas son otras actividades que permiten estimular el desarrollo del lenguaje de los niños.