¿Cómo ganar dinero extra cuando eres estudiante?

Durante un curso académico, la vida del estudiante combinada a la vida del trabajador puede a veces ser difícil de conciliar. Viaje de carrera, alquiler de un piso o incluso pagar los estudios puede ser complicado de pagar cuando dedicas mucho tiempo en la universidad entre clase y clase o cuando estudias en casa o en la bilioteca. Sin embargo, hay ciertos trabajos extras que no demandan de muchas horas y que pueden permitir ganar un dinerillo extra.

1. Trabaja como tutor o maestra sustituta

Si estás estudiando un grado, una buena opción para hacerte de una paga es trabajar como tutor de alumnos de alguna universidad cercana impartiendo clases en el área en la que estás especializado o bien en algún idioma. Otra opción es corregir papeles, te permitirá hacerte de dinero y no gastar demasiado de tu valioso tiempo.

2. Vende todo lo que ya no uses

Esto incluye desde ropa que ya no usas porque pasó de moda, aquellas prendas que te quedan chicas hasta CDs o DVDs que no escuchas. Es probable que alguien más esté interesado en adquirirlos. Además, puedes hacerlo desde eBay sin la necesidad de abrir un pequeño comercio en tu garaje ni tener que trasladarte a ninguna tienda y pasar horas atendiendo clientes.

3. Transforma tu pasatiempo en un negocio

Piensa qué es lo que disfrutas hacer y si es posible ganar dinero extra con ello. Por ejemplo, si amas tejer puedes comenzar a vender por la web todo lo que hagas.

4. Sácale provecho a tu jardín

Si eres afín a la jardinería, puedes no solo cosechar frutas y verduras para tu consumo propio sino también para vender. También puedes cultivar plantas de semillero para venderla cuando todos estén preparando su huerta.

5. Completa encuestas en línea

Hay empresas dispuestas a pagarte por contestar preguntas de un formulario o a ofrecerte ciertas mercancías. Para sacar provecho de esto, busca en Internet las empresas vinculadas al rubro.

 

Una vez ganado ese dinero extra, es importante no gastarlo en cosas innecesarias. Gestiona bien ese dinero que te permitirá en un futuro pagarte una parte de tus estudios, el alquiler del piso o el viaje de carrera que tus padres no podrán pagarte.

La falta de energía de los estudiantes

Hoy en día, existe una tendencia de comportamiento cada vez más acentuada en los estudios y es que los alumnos y estudiantes reconocen estar muy cansados a primeras horas de clase. Aunque a primera horas del día sea normal, esta tendencia se intensificado y la falta de energía en los alumnos se vuelva cada vez más preocupante. Unas de la principales causas que se han sacado es posiblemente por los hábitos de vida y alimentación de estos.

1.    Los jóvenes trasnochan demasiado
Es verdad que la mayoría de los jóvenes españoles y del mundo hoy en día no duermen temprano sino que se mantienen despiertos hasta altas horas de la noche en el Whatsapp, navegando en la red y en las redes sociales, jugando juegos electrónicos, o mirando series y películas. La noche es una hora que atrae a los jóvenes, es interesante, además de ser el horario en el que los padres no se encuentran rodeándolos y se sienten más libres.

2.    Los ritmos familiares en España son tardíos
Las cenas se realizan más tarde que en otros países, por ejemplo en Inglaterra, donde se come a las 19 horas. Aquí, entre la preparación, las conversaciones telefónicas y la televisión, las cenas generalmente se producen más cerca de la medianoche.

3.    La mayoría de los estudiantes no desayuna bien antes de ir a clase

Son muchos los que admiten no tener hambre ni tiempo para desayunar. Si bien no hace falta hacer hincapié sobre la importancia de desayunar, sería bueno que  logren alimentarse un poco antes de irse a estudiar.

4.    Los alumnos no realizan nada de ejercicio por las mañanas

La mayoría de los estudiantes se levantan, visten y van al instituto a dormir. Esto no es bueno, una ducha por las mañanas, el desayuno y la caminata al colegio es una muy buena manera de despertarlos e incentivarlos a atender.

5.    Muchos jóvenes estudian en la madrugada

Se trata de una mala costumbre que muchos adquieren por no organizarse adecuadamente y otros porque son lechuzas, que tienen más energía por las noches. Sin embargo, los hábitos pueden cambiarse.

 

Los efectos más comunes de esta falta de sueño son el cansancio, el sueño, el malestar físico, el malhumor, la irritabilidad, la falta de motivación, de concentración, de resistencia al esfuerzo, los fallos de la memoria y problemas de aprendizaje,  y la reducción de la agudeza mental. Para solucionar estos problemas, los jóvenes deberían tener un sueño reparador y profundo para poder rendir mejor en los estudios. La falta de sueño a corto plazo no tiene muchas consecuencias pero sí a largo plazo generándose una pérdida de la noción del tiempo y el desaprovechamiento de las horas de estudios.