Foto extraida del video de Youtube
Elementos esenciales para un kit de supervivencia en caso de guerra en Europa
Imagina que estás en medio de un escenario bélico y lo único que te separa del caos absoluto es un kit de supervivencia bien preparado. No hablamos de un bolso de fin de semana, sino de un arsenal de objetos que podrían salvarte la vida. Agua potable es el primer invitado a esta fiesta de la supervivencia. Sin ella, te convertirás en un personaje de telenovela deshidratado en cuestión de horas. Lleva pastillas purificadoras o un filtro portátil, porque beber de un charco no es tan romántico como parece. Alimentos no perecederos son el siguiente protagonista. Barras energéticas, latas de atún y frutos secos serán tus mejores amigos cuando el supermercado más cercano esté en llamas. Y no olvides un abrelatas, porque luchar contra una lata con las manos desnudas no es un deporte olímpico.
La ropa adecuada es otro elemento clave. Piensa en capas, como si fueras una cebolla elegante. Ropa térmica, impermeable y resistente al fuego (por si acaso) te mantendrán cómodo mientras el mundo arde a tu alrededor. Un buen par de botas es imprescindible, porque correr en chanclas no es una opción viable. Un botiquín de primeros auxilios es tu seguro de vida en miniatura. Vendajes, antisépticos, analgésicos y tijeras quirúrgicas te ayudarán a lidiar con heridas menores sin tener que improvisar con hojas de árbol. Y si incluyes un manual de primeros auxilios, mejor aún, porque Google no siempre está disponible en medio de una guerra.
No subestimes el poder de las herramientas multifuncionales. Una navaja suiza puede ser tu mejor aliada, desde abrir latas hasta cortar cuerdas o incluso defenderse si la situación lo requiere. Linternas y baterías son imprescindibles para iluminar tu camino en la oscuridad, porque tropezar con un árbol no es el mejor plan. Y, por último, documentos importantes en una bolsa hermética. Pasaporte, identificación y dinero en efectivo te ayudarán a moverte si necesitas cruzar fronteras. Recuerda, en tiempos de guerra, la organización es tu mejor arma.
¿Qué más necesitas saber sobre tu kit de supervivencia?
¿Cuánta agua debo llevar?
Calcula al menos 2 litros por persona al día. Si puedes, incluye pastillas purificadoras para extender tu suministro.
¿Qué tipo de alimentos son los más recomendables?
Opta por alimentos ricos en calorías y que no requieran refrigeración. Barras energéticas, frutos secos y latas son ideales.
¿Es necesario llevar un mapa físico?
Absolutamente. En caso de guerra, los sistemas de navegación pueden fallar. Un mapa y una brújula pueden ser tu salvación.
¿Qué debo hacer si me quedo sin suministros?
Mantén la calma y busca fuentes alternativas. Agua de lluvia, plantas comestibles y refugios improvisados pueden ser tu plan B.
¿Cómo protejo mi kit de supervivencia?
Guárdalo en una mochila resistente y ligera. Asegúrate de que esté bien organizado y accesible en caso de emergencia.
Consejos prácticos para preparar tu kit de supervivencia ante una guerra en Europa
Imagina que estás en medio de un escenario apocalíptico estilo película de Hollywood, pero sin el presupuesto ni los efectos especiales. ¿Qué harías? Pues, más te vale tener un kit de supervivencia que sea tu mejor aliado. Agua es la palabra mágica. Sin ella, ni el más valiente de los héroes aguanta más de tres días. Incluye botellas reutilizables, pastillas purificadoras y, si eres un poco gourmet, un filtro portátil. Que no te pille el apocalipsis con la boca seca.
La comida es otro punto clave. No, no estamos hablando de ese paquete de galletas que tienes en el cajón desde el año pasado. Piensa en alimentos no perecederos como latas de atún, legumbres y barras energéticas. Si te sientes aventurero, añade un pequeño hornillo portátil y algunas raciones liofilizadas. Eso sí, olvídate de la pizza: en tiempos de guerra, hasta el pan duro sabe a manjar.
Y no nos olvidemos de los imprescindibles: un botiquín de primeros auxilios, una linterna con pilas de repuesto, un cuchillo multiusos y un silbato. Este último no solo sirve para llamar la atención, sino también para espantar a cualquier alma descarriada que se acerque demasiado. Y, por supuesto, documentos importantes en una bolsa hermética. Porque, aunque el mundo se derrumbe, nadie quiere perder su DNI.
¿Qué más deberías saber sobre tu kit de supervivencia?
¿Qué tipo de ropa debo incluir?
Ropa cómoda y resistente es la clave. Piensa en capas: una camiseta térmica, un jersey y un impermeable. Y no olvides un par de calcetines extra, porque nada arruina más el día que los pies mojados.
¿Es necesario incluir herramientas?
Absolutamente. Un cuchillo multiusos, una navaja suiza y una pequeña pala plegable pueden ser tus mejores amigos. Eso sí, asegúrate de que estén bien afilados. No querrás luchar contra una lata de judías con una herramienta roma.
¿Y si tengo mascotas?
No dejes a tu peludo amigo atrás. Incluye comida, agua y un kit básico de primeros auxilios para él. Además, un arnés resistente y una correa larga pueden ser de gran ayuda si necesitas moverte rápido.
¿Cómo almaceno todo esto?
Una mochila resistente y ligera es tu mejor opción. Asegúrate de que tenga compartimentos organizados y que sea cómoda de llevar. Y, por favor, no la llenes hasta reventar. La idea es sobrevivir, no cargar con un mueble a cuestas.
¿Qué pasa con la comunicación?
Un radio de mano con pilas extra puede ser tu conexión con el mundo exterior. Y si quieres ir un paso más allá, añade un cargador solar para mantener tus dispositivos en funcionamiento. Porque, aunque el mundo esté en llamas, siempre es bueno tener un poco de batería.