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Guía de supervivencia: Consejos esenciales para emergencias
Imagina esto: estás en medio de un apocalipsis zombi, un terremoto o, peor aún, sin Wi-Fi. ¿Qué haces? ¡No entres en pánico! Aquí tienes algunos consejos que te salvarán el pellejo (o al menos te harán quedar como un héroe). Lo primero es mantener la calma, aunque tu cerebro esté gritando «¡CORRE!». Respira hondo y evalúa la situación. ¿Hay fuego? ¿Un oso polar? ¿Un ex que te quiere hablar? Identifica el peligro y actúa con cabeza fría. Recuerda, el pánico es el peor enemigo, después de los zombis, claro.
Prepara un kit de emergencia que incluya agua, comida no perecedera, una linterna, un botiquín y, por supuesto, un cargador portátil. ¿Por qué? Porque si no puedes subir tu historia de supervivencia a Instagram, ¿qué sentido tiene sobrevivir? Además, incluye un silbato, porque gritar «¡Socorro!» cansa y no es tan efectivo como un buen pitido. Si te sientes aventurero, añade una navaja multiusos. Nunca sabes cuándo necesitarás abrir una lata de atún o defenderte de un mapache furioso.
Conoce las rutas de escape y los puntos de reunión seguros. Si estás en un edificio, identifica las salidas de emergencia (y no, el ascensor no cuenta). Si estás en la naturaleza, aprende a orientarte con el sol o las estrellas. Y si te pierdes, no te preocupes: siempre puedes usar el truco de dejar migas de pan, aunque los pájaros probablemente te arruinen el plan. Lo importante es tener un plan y, sobre todo, no ser el último en salir corriendo.
¿Preguntas que podrían salvarte la vida? ¡Aquí van!
¿Qué hago si me quedo atrapado en un ascensor?
Primero, no intentes abrir las puertas con las manos, a menos que quieras protagonizar un episodio de «1000 maneras de morir». Usa el botón de alarma o llama al servicio de emergencias. Mientras esperas, respira profundo y piensa en algo relajante, como que al menos no estás en una reunión aburrida.
¿Cómo purificar agua en caso de emergencia?
Si no tienes pastillas purificadoras, hierve el agua durante al menos un minuto. Si no tienes fuego, usa un filtro de tela para eliminar partículas grandes y, si estás desesperado, recurre al método del sol: llena una botella transparente, déjala al sol durante seis horas y listo. Eso sí, no esperes que sepa a agua de coco.
¿Qué hacer si me encuentro con un animal salvaje?
Mantén la calma y no corras, a menos que quieras que el animal piense que eres su próxima cena. Si es un oso, hazte el muerto (aunque sea tentador gritar «¡No me comas, soy vegano!»). Si es un lobo, mantén el contacto visual y retrocede lentamente. Y si es un mapache, simplemente dale tu comida y aléjate. Esos bichos no tienen miedo de nada.
Guía de supervivencia en la naturaleza: Lo que necesitas saber
Imagina que te pierdes en medio de la nada, rodeado de árboles que parecen burlarse de tu desorientación y un mapache que te mira como si estuviera a punto de pedirte el Wi-Fi. En situaciones así, la supervivencia no es solo una habilidad, es un arte. Lo primero que debes dominar es la capacidad de encontrar agua. Sí, ese líquido mágico que compone el 60 % de tu cuerpo y que, sorpresa, no viene en botellas de plástico en la naturaleza. Aprende a identificar arroyos, ríos o incluso a recolectar agua de lluvia. Si no encuentras nada, recuerda que las hojas y la condensación pueden ser tus aliadas. Eso sí, asegúrate de purificarla antes de beber, a menos que quieras convertirte en el anfitrión de un festival de parásitos.
El fuego es tu mejor amigo, pero no el que tienes en Tinder. En la naturaleza, el fuego te calienta, cocina tu comida y ahuyenta a los depredadores (y a los mosquitos, que son igual de peligrosos). Aprende a encenderlo con lo que tengas a mano: ramas secas, piedras, o incluso con lentes si el sol está de tu lado. Si fallas, no te preocupes, siempre puedes intentar frotar dos palos hasta que tus brazos se conviertan en espaguetis. Pero, ¡cuidado! Un fuego mal controlado puede convertir tu campamento en un episodio de «El Rey León».
Por último, la comida es clave, pero no esperes encontrar un Uber Eats en el bosque. Aprende a identificar plantas comestibles, como bayas, raíces y hojas, pero evita las que no conoces, a menos que quieras protagonizar tu propio reality show de intoxicaciones. Si tienes suerte, podrás pescar o cazar, pero si no eres Bear Grylls, mejor quédate con lo seguro. Y recuerda: si ves un hongo que parece sacado de un cuento de hadas, no lo toques. No quieres que tu última cena sea un plato de «adiositos venenosos».
¿Tienes preguntas? ¡Aquí las respuestas más salvajes!
¿Qué hago si me pierdo en la naturaleza?
Mantén la calma, aunque sea más fácil decirlo que hacerlo. Busca un lugar seguro, hazte visible y usa señales de humo o espejos para llamar la atención. Y no, gritar «¡Socorro!» a los árboles no suele funcionar.
¿Cómo sé si el agua es segura para beber?
Si el agua está clara y fluye, es una buena señal, pero no te confíes. Hiérvela o usa pastillas purificadoras. Si no tienes nada, recuerda que la sed es mejor compañera que una infección estomacal.
¿Qué debo llevar siempre en mi mochila de supervivencia?
Un cuchillo, una manta térmica, un encendedor, una botella de agua, comida no perecedera y un silbato. Y, por si acaso, un libro de chistes para mantener el ánimo alto. La risa también es supervivencia.