Foto extraida del video de Youtube
Cuidados esenciales para tu geranio en casa
El geranio, esa planta que parece sacada de un cuadro impresionista, no solo es bonita, sino que también tiene un carácter fuerte. Pero, ¡ojo! No te confíes. Aunque es resistente, tiene sus caprichos. El sol es su mejor amigo, pero no cualquier sol. Necesita esa luz dorada de la mañana, no el achicharre de mediodía. Si lo pones en un balcón orientado al sur, prepárate para ver cómo tus geranios se convierten en crispetas. Lo ideal es un lugar donde reciban entre 4 y 6 horas de luz directa, pero con sombra en las horas más intensas.
El agua es otro tema delicado. El geranio no es fan de los extremos: ni un charco ni un desierto. Riega cuando la tierra esté seca al tacto, pero sin pasarte. Si las hojas empiezan a amarillear, es señal de que estás ahogando a tu planta. Y si se marchitan, es que está sedienta. Un truco infalible es usar una maceta con buen drenaje para evitar que las raíces se pudran. ¡Nadie quiere un geranio con pies mojados!
La poda es como un spa para tu geranio. Cortar las flores y hojas secas no solo lo mantiene bonito, sino que también estimula su crecimiento. Hazlo con tijeras limpias y afiladas, como si fueras un cirujano de plantas. Y no te olvides de abonarlo cada 15 días durante la primavera y el verano. Un poco de fertilizante líquido diluido en agua será su cóctel vitamínico. Eso sí, en invierno déjalo descansar, que hasta los geranios necesitan vacaciones.
¿Preguntas que te queman como el sol de mediodía?
¿Por qué mi geranio tiene hojas amarillas?
¡Cuidado! Es probable que estés regándolo en exceso. Asegúrate de que la tierra drene bien y deja que se seque entre riegos.
¿Cuál es el mejor lugar para colocar mi geranio?
Busca un sitio con luz matutina y sombra por la tarde. Un balcón orientado al este es perfecto para que tu geranio brille sin quemarse.
¿Cómo puedo hacer que mi geranio florezca más?
La poda y el abono son tus aliados. Corta las flores marchitas y dale un poco de fertilizante líquido cada dos semanas en temporada de crecimiento. ¡Verás cómo se pone más florido que un jardín de cuento!
Secretos para que tu geranio florezca todo el año
¿Crees que los geranios son como esos amigos que solo aparecen en verano? ¡Error! Con un poco de cariño y algunos trucos, puedes convertir tu planta en la reina de las flores durante los 365 días del año. El primer secreto es la luz: los geranios son como los amantes del sol, pero sin pasarse. Necesitan al menos 6 horas de luz directa, pero si vives en un lugar donde el sol es más intenso que un chiste malo, un poco de sombra por la tarde no les vendrá mal. Colócalos en un lugar donde puedan tomar su «vitamina D» sin quemarse, como si fueran turistas en la playa con protector solar.
El segundo secreto es el riego, ese arte que puede convertirte en un héroe o en un villano. Los geranios no son fanáticos de los pies mojados, así que evita encharcar la tierra. Riega solo cuando el sustrato esté seco al tacto, como si estuvieras comprobando si el pastel está listo. En invierno, reduce la frecuencia, porque no hay nada peor que una planta con hipotermia por exceso de agua. Y si te preguntas si el agua del grifo es suficiente, la respuesta es sí, pero déjala reposar un par de horas para que pierda el cloro, como si fuera un buen vino.
El tercer secreto es la poda, ese momento en el que te conviertes en el estilista de tu geranio. Cortar las flores marchitas y las hojas secas no solo lo hace lucir más guapo, sino que también estimula el crecimiento de nuevas flores. Además, si notas que tu planta está más larga que un discurso político, recorta los tallos para mantenerla compacta y llena de vida. Y no te olvides de abonar cada 15 días en primavera y verano, porque los geranios son como deportistas de élite: necesitan su dosis de nutrientes para rendir al máximo.
¿Tienes dudas? Aquí tienes las respuestas que tu geranio querría que supieras
- ¿Por qué mi geranio tiene hojas amarillas? Probablemente estás regándolo más de la cuenta o le falta nutrientes. Revisa el drenaje y asegúrate de que la tierra no esté siempre húmeda.
- ¿Puedo tener geranios en interior? Sí, pero necesitan mucha luz. Colócalos cerca de una ventana donde reciban sol directo, aunque no sean tan felices como en el exterior.
- ¿Qué hago si mi geranio no florece? Revisa la luz, el riego y la poda. Si todo está en orden, prueba con un abono específico para geranios. ¡A veces solo necesitan un empujoncito!