Empresas que crecen a pesar de la crisis actual

Desde que los bancos norteamericanos cayeron por la crisis de las hipotecas allá por el 2008, la situación financiera del mundo ha sido, en el mejor de los casos, enormemente complicada. En efecto, con la caída de la bolsa a mínimos preocupantes, la subida de la prima de riesgo, los efectos de la falta de empleo, la merma de exportaciones y un montón de cuestiones que todos conocemos, hay que reconocer que las empresas nacionales lo han tenido bastante difícil para poder subsistir en el actual y sobrecargado panorama.

Y sin embargo algunas de ellas sí que han sabido crecer en estos años de zozobra, porque han ofrecido a los clientes un producto barato y, sobre todo, de calidad. Por ejemplo, los desguaces de coches han entendido que los usuarios hoy en día lo que necesitan, por encima de cuestiones variopintas, es obtener la seguridad de poder instalar en su  coche un elemento mecánico que responda bien y cueste poco dinero. Y eso es, ni más ni menos, que lo que los recambios usados han ofrecido a los que estaban necesitados, en plena crisis, de una reparación de garantías al mejor precio.

Ahora bien, ¿eso se ha demostrado en cifras? Pues la verdad es que sí, el crecimiento de estas empresas ha estado en un crecimiento interanual que ha rondado el 8-10%, lo que implica que la gente ha optado por esta tercera vía como la más adecuada para reparar un coche en plena crisis. Lo que ha supuesto el crecimiento de estas empresas aun en plena crisis.

Fijémonos, para contrastar la información que estamos ofreciendo, en el campo contrario, en el sector de los vehículos de nueva matriculación. En 2014 las cifras han sido inmejorables, y nos hemos acercado a guarismos que no se veían en nuestro país desde 2010 al menos. Un crecimiento en torno al 15% ha podido sujetar la caída libre de los concesionarios, y ha proporcionado un alivio al sector.

¿Cómo tenemos que entender estos últimos datos? Pues está claro que hemos de interpretarlos con mucha cautela, porque si se ha producido un crecimiento en las ventas de coches nuevos ha sido más bien por el estímulo del Plan PIVE. En efecto, el gobierno ha facilitado a los usuarios una manera de sustituir sus viejos coches que ha resultado muy positiva para el sector, pero que cuando sea retirada (se habla del año que viene como fin de este plan de estímulos) seguramente afecte, de nuevo negativamente, al sector automovilístico. Por eso nuestra conclusión es que quien de verdad ha crecido en plena crisis ha sido quien ha entendido que la relación calidad-precio es la más adecuada para fidelizar a los clientes. Por eso los desguaces han sido las empresas que más han crecido en el sector automovilístico en estos años tan oscuros. No sabemos cómo evolucionará el sector, pero seguramente todavía tenemos por delante varios años de crecimiento sostenido de la segunda mano mecánica. En cualquier caso, te lo iremos contando en estas páginas.

Diez consejos para conducir de forma eficiente

La mayoría de los coches que circulan hoy en día aunque comprados nuevos o en perfecto estado, terminan degradandose mucho más rápidamente de lo que deberían por el mal uso del mismo. Ya sea por una conducción demasiada agresiva, o por la falta de mantenimiento del mismo pagamos las consecuencias de nuestros actos mucho antes de lo que deberíamos. Lo interesante, es que además de mejorar el estado de nuestro vehículo, una conducción más eficiente nos ayuda a cuidar el medio ambiente (contaminando menos) y a la vez, nuestro bolsillo. Los expertos en conducción eficiente señalan 10 consejos:

1. Hacer un uso adecuado de las marchas: el IDAE recomienda circular en la marcha más larga posible. El conductor eficiente debe encender el coche (sin embragar ni acelerar), meter la primera marcha, acelerar de forma suave y cambiar a segunda a los dos segundos o a unos seis metros de trayecto recorrido, porque es la que más consume. Después, hay que subir de marchas hasta la quinta desde los 50 km/h, en coches de pequeña y media cilindrada, y 60 km/h, en los de gran cilindrada. Esto no significa llevar el coche ahogado, porque podría ocurrir alguna avería a la larga. Si para mantener la velocidad hace falta pisar el acelerador más de las dos terceras partes de su recorrido, el vehículo no va bien y hay que bajar de marcha. Lo idóneo es ir entre 2.000 y 2.500 rpm en los motores de gasolina y entre 1.500 y 2.000 en los motores diésel.

2. Meter bien el embrague: su mal uso está muy extendido. No hay que utilizarlo para frenar ni para encender el motor, y en cuanto a la transición de marchas, debe ser rápida, sin bajar más de 400 rpm en el cambio.

3. Mantener una velocidad uniforme: acelerar y frenar de forma constante no es bueno para el vehículo y consume mucho combustible. Tampoco hay que abusar de la velocidad, porque el consumo se dispara a partir de los 100 km/h.

4. Anticiparse a las situaciones y utilizar el freno motor: hay que adaptarse con antelación a las condiciones de la carretera. No hay que frenar cuando quedan dos metros, sino aprovechar la inercia y frenar suave. También es importante reducir con las marchas engranadas (freno motor). No se debe bajar una pendiente en punto muerto, porque consume combustible y es peligroso (desgasta los frenos). Antes de entrar en una curva, hay que levantar el pie del acelerador y, si fuera necesario, reducir de marcha. Una vez en la curva, se debe mantener la velocidad con el pie estable en el acelerador. En las caravanas es mejor circular sin acelerones ni frenadas. Con una marcha engranada, sin pisar el acelerador y a una velocidad superior a 20 km/h, no hay consumo de carburante.

5. Mantener una temperatura en el interior del vehículo adecuada: en verano se puede ir a 23-24ºC y en invierno ir más abrigados. No hay que abrir las ventanillas a alta velocidad, porque se produce una mayor resistencia al aire y un mayor consumo de carburante, ni abusar del aire acondicionado o climatizador, uno de los equipos accesorios que más consume.

6. Tener los neumático siempre preparados: las ruedas son responsables de hasta el 20% del consumo de combustible. Su falta de presión aumenta el gasto y es causa importante de accidentes, según el IDAE. Los fabricantes recomiendan revisar la presión una vez al mes. Lo apropiado son los neumáticos de calificación energética A, que ahorran combustible (medio litro por cada cien kilómetros en un coche con un consumo de siete litros por cada cien kilómetros, según un informe del Real Automóvil Club de Cataluña RACC y Michelin), ofrecen más seguridad y generan menos ruido y contaminación.

7. Realizar los mantenimientos periódicos: mantener los niveles y filtros ahorra combustible y reduce las emisiones contaminantes, mientras que detectar posibles fallos puede evitar averías más graves.

8. No sobrecargar el vehículo: llevar más peso del necesario o distribuir mal la carga incrementa el consumo. Tener una baca con equipaje puede aumentar el gasto hasta un 39% a una velocidad de 120 km/h.

9. Apagar el motor: un coche detenido con el motor encendido consume hasta 0,7 litros/hora. Si se está parado más de dos minutos (si el automóvil tiene más de diez años, menos de dos minutos), hay que apagarlo, una práctica que se puede hacer de forma frecuente sin perjudicar el motor, según el IDAE.

10. Elegir un coche que priorice la conducción ecológica: algunos modelos incorporan tecnologías que reducen el consumo de combustible, optimizan el cambio de marchas, paran el motor cuando se detiene el vehículo, etc. Y no hay que obsesionarse por el diésel. Hay motores de gasolina con consumos de cinco litros a los 100 km que un diésel no puede igualar.

La práctica habitual de estos consejos nos permitirían ahorrar en combustible hasta un 25%, aunque lo más normal es entre un 10% y un 20%, según expertos en automoción. Una conducción más eficiente y segura reduce los costes de mantenimiento o reparaciones y mejora el confort durante la conducción y la seguridad. Importante, ¿no?

¿Cómo actuar ante una avería de nuestro coche?

Ante todo calma y control. Es importante mantener bien señalizado el lugar dónde el coche está parado tanto si es en autovía, carretera o ciudad. Prisas, atascos  y caos circulatorio son los principales problemas a los que estamos acostumbrados en nuestra rutina diaria, cuando circulamos con nuestro coche, tanto en ciudad como en carretera. Sin embargo, cuando el coche se para de repente, sin saber el por qué, los atascos ya se vuelven el menor de nuestros problemas. Tanto en zona urbana como en carretera, es importante bien señalizar a los demás conductores el problema y mantener la calma. A todos nos puede pasar, no se preocupen.

En cuidad:

Cuando un vehículo se para y no hay manera de hacer que vuelva a arrancar, o si empieza a salir humo del capó… lo mejor es que suceda en ciudad. Más que nada, porque es más sencillo conseguir ayuda. Si el automóvil se detiene o se detecta que algo no marcha bien, lo más prudente es seguir las siguientes indicaciones:

  • Mantener la calma: no hay peor reacción que la angustia, la ansiedad o la pérdida del control ante una avería que nos deja parados en mitad de la calle, y ante la impaciencia del resto de conductores. Aislarse de las críticas y estar en calma permite pensar con claridad, y se actúa con mayor rapidez.
  • Señalizar lo antes posible la avería: lo normal es hacerlo mediante los cuatro intermitentes y hacer señales a los vehículos que vienen detrás. Si es de noche, conviene también encender las luces del coche.
  • Activar el freno de mano.
  • Apagar el motor.
  • Si al pararse el automóvil, impedimos el paso de otros vehículos, hay que moverlo para que estorbe lo menos posible. En ciudad siempre suele haber gente que ayuda para sacar el coche fuera de la calzada.
  • No es obligatorio ponerse el chaleco reflectante cuando se está en ciudad. Sin embargo, si la avería se produce en la periferia o en alguna calle que esté poco iluminada, o por la noche, sí es aconsejable usarlo.
  • Tampoco es obligatorio colocar los triángulos de emergencia.

En carretera:

  • Ante todo, mucha calma: como en ciudad, pero más aún en el caso de la carretera, mantenerse sereno, pensar y actuar con tranquilidad es clave para que la situación sea lo menos peligrosa e incómoda posible.
  • Señales luminosas: antes de colocar los triángulos (en especial si la avería es en plena curva), hay que tratar de avisar a los otros conductores mediante señales. Así se evitará que colisionen con el coche parado.
  • Apartarse para no estorbar: hay que aprovechar la inercia del vehículo para intentar apartarse de la vía lo antes posible.
  • Chaleco: hay que ponerse el chaleco reflectante antes de salir del coche, por lo que se tienen que llevar en el interior del habitáculo. Solo es obligatorio que lo use el conductor.
  • Triángulos: conviene esperar a que el tráfico baje un poco. Entonces, se colocan los triángulos de señalización. Antes de abrir la puerta, hay que estar seguro de que no hay peligro y de que se es perfectamente visible. ¿Cómo ponerlos?
    • En vías de dos sentidos de circulación, que no tengan dos carriles en cada sentido, colocaremos un triángulo por delante y otro por detrás, a una distancia mínima de 50 metros del coche.
    • Si la calzada es de un único sentido (autopista o autovía) o si tiene más de tres carriles en el mismo sentido, basta con poner el triángulo trasero.
  • Andar por el arcén: cuando se coloquen los triángulos, hay que andar por el arcén o, mejor aún, por fuera de la carretera.
  • Llamar al seguro: una vez señalizado que el coche está parado, hay que situarse en un lugar lo más seguro posible y llamar a la compañía de seguros para que acuda a prestar su atención y ayuda.

Último consejo: cualquiera que sea el lugar de avería del coche (ciudad, carretera, autopista, autovía, etc.), lleve siempre a mano un móvil con batería cargada y no olvide los principales números de emergencia, la compañía aseguradora, o incluso, el de la Policía o Guardia Civil.

Comprar bicis y coches eléctricos con el nuevo Plan PIMA Aire 3

El pasado mes de Febrero, el Consejo de Gobierno aprobaba una nueva iniciativa del Ministerio de Agricultura Alimentación y Medio Ambiente, cuyo objetivo es reducir las emisiones de gases contaminantes y de CO2. Esta iniciativa consiste en fomentar la adquisición de vehículos eléctricos e híbridos para luchar contra la contaminación urbana y el cambio clímatico. Se le ha denominado el Plan PIMA Aire.

Qué es el Plan PIMA Aire

Los coches son el principal causante de la contaminación del aire urbano, que genera en el mundo más de dos millones de defunciones prematuras al año, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). En España este problema causa al año alrededor de 20.000 muertes prematuras, según Ecologistas en Acción. Esta organización ecologista asegura que el 22% de los españoles respira un aire por encima de los límites legales, pero un 94% con los valores que recomienda la OMS.

La sustitución de los vehículos de combustible por otros de tipo eléctrico o híbrido es una de las posibles medidas para combatir este problema ambiental y de salud pública.

El nuevo Plan PIMA Aire 3 incluye ayudas directas por un total de 5,5 millones de euros y da continuidad a las dos ediciones anteriores del Plan. Según sus impulsores, el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (MAGRAMA), se han renovado cerca de 20.000 vehículos comerciales y 9.000 turismos por modelos más eficientes, y se han adquirido unas 700 motocicletas, ciclomotores y bicicletas eléctricas. Ambos planes han supuesto unas ayudas de 38 millones de euros.

Los datos de reducción de las emisiones contaminantes reflejan la importancia de sustituir los vehículos convencionales de combustión por eléctricos y más eficientes. Por cada vehículo reemplazado se ha disminuido de media el 94% en emisiones de partículas y el 15% en emisiones de CO2, al sustituirse vehículos de una antigüedad media de casi 16 años por otros nuevos. En el caso de las bicicletas de pedaleo asistido por motor eléctrico, la reducción se eleva al 100% de las emisiones de contaminantes atmosféricos frente al vehículo sustituido.

Quién puede acogerse al Plan PIMA Aire

El nuevo Plan PIMA Aire 3 pretende llegar a más posibles interesados que los anteriores: cualquier particular, sin necesidad de ser autónomo, puede beneficiarse del mismo. Además de los vehículos nuevos, también se extiende a los que tienen hasta un año de antigüedad. Un mismo interesado podrá adquirir más de uno, siempre que no sobrepase el límite máximo de 200.000 euros de ayuda total.

El Plan PIMA Aire no puede sumarse a un mismo vehículo que se haya beneficiado de las ayudas del Plan PIVE, y viceversa. El nuevo Plan tampoco se puede aplicar a automatriculaciones por parte de los concesionarios y requiere que en la factura de venta los datos del solicitante sean distintos de los del vendedor.

La ayuda será mayor si se acompaña con el desguace de otro vehículo matriculado antes del 1 de enero de 2007. El que se tenga intención de dar de baja tendrá que figurar a nombre del beneficiario del plan desde al menos un año antes.

Qué vehículos entran en el Plan PIMA Aire 3

Los vehículos que pueden recibir la ayuda tienen que estar clasificados como A, B, C o D en la base de datos de «Consumo de Carburantes y emisiones de CO2 en coches nuevos» del Instituto para la Diversificación del Ahorro Energético (IDAE). A continuación, se ofrece el tipo de vehículo que se puede beneficiar de las ayudas y a cuanto ascienden:

  • Vehículos comerciales. 1.000 euros por vehículo en la categoría M1 o N1 menor de 2.500 kg. Por tanto, quedan fuera de la ayuda los turismos categoría M1. En el caso de los de categoría N1 igual o mayor de 2.500 kg, 2.000 euros por vehículo. En ambas situaciones, la ayuda estará condicionada a la aplicación en factura, por parte del punto de venta, de un descuento equivalente al importe de la ayuda.
  • Motocicletas eléctricas e híbridas. Entran en la ayuda las correspondientes a las categorías L3e, L4e y L5e. 400 euros más 200 euros que deberá aportar el punto de venta, si se acredita achatarramiento de otro vehículo. Cuando no se dé de baja otro, 350 euros más 150 euros del punto de venta.
  • Ciclomotores eléctricos. El comprador deberá dar de baja definitiva un vehículo para recibir 250 euros más 100 euros del punto de venta. Cuando no se acredite la baja de otro, 230 euros más 70 euros del punto de venta.
  • Bicicletas por pedaleo asistido por motor eléctrico. 200 euros.

 

El nuevo Plan PIMA Aire 3 ya esta disponible para ayudar a los consumidores que quieran adquirir vehículos comerciales, motocicletas y ciclomotores eléctricos e híbridos al igual que bicicletas de pedaleo asistido por motor eléctrico. Los interesados en los citados vehículos anteriormente podrán comprarlos y recibir toda la información necesaria en cualquier punto adherido al Plan PIMA. Esto representa un compromiso por parte de todos para disminuir la contaminación atmosférica y luchar contra el cambio climático.

¿Puedo comprar mi nuevo coche en el extranjero?

En una época no muy lejana, mucha gente podía permitirse el lujo de cambiar de vehículo sin pensárselo pero, hoy en día, se busca cada vez más la forma de alargar la vida de nuestros coches. Pero una opción que puede reportar bastantes beneficios al bolsillo, es viajar a otro país de la UE y comprar un coche allí. Por preferencia, el país elegido suele ser Alemania. Por una parte, porque son uno de los europeos en mejor cuidar sus coches a diferencias de otros y, por otra parte, la compra de un vehículo de marca alemana hasta 6 años de antigüedad suele ser la mayoría de la veces una operación muy rentable. Además de ahorrar en el precio incluyendo la estancia y el traslado, la oferta de vehículos es mayor en ese país. Pero hay que tener cuidado a la hora de hacerlo y tener ciertos puntos en cuenta.

Preparativos del viaje

Lo primero que se debe hacer es localizar varios vehículos que puedan cumplir las expectativas del comprador. Para evitar que la gran cantidad de anuncios que pueblan webs y revistas especializadas en este sector llegue a saturar, lo mejor es acotar la búsqueda en función de la marca, el año de matriculación y los kilómetros recorridos y, por supuesto, tener en cuenta el precio máximo que el comprador desea desembolsar. Una vez que se han seleccionado los coches, el comprador debe ponerse en contacto con el vendedor vía correo electrónico o teléfono, y solicitar todo el material que se considere necesario: fotos del vehículo, dirección del punto de venta, explicaciones para llegar a él, etc.

Realizada ya la toma de contacto, es hora de planificar el viaje. Hay un gran número de compañías aéreas de bajo coste que vuelan diariamente a Alemania; realizar el trayecto de ida en avión es la forma más rápida y económica, si todo se planea a medio plazo, de llegar al país germano. La vuelta suele hacerse empleando el coche que se acaba de adquirir, pero habrá quien prefiera contratar los servicios de una empresa internacional de transportes.

Otra de las cuestiones que deben quedar cerradas antes de iniciar el viaje, para evitar contratiempos de última hora, es el alojamiento. El número de noches que se reserven dependerá de la cantidad de vehículos que se vayan a ver, y de los kilómetros que separen a unos de otros. Pero el comprador debe tener en cuenta que, como mínimo y en el mejor de los casos, deberá reservar dos noches de hotel.

¿Cómo pagar la compra?

Una de las formas más empleadas es la de viajar con el dinero en metálico, pero no está exenta de riesgos. Para evitarlos, se puede utilizar un procedimiento denominado «transferencia swift». No es más que un sistema de comunicación interbancaria, que otorga mucha seguridad al vendedor, ya que una vez que se da la orden de ejecutar la transferencia no se puede anular bajo ningún supuesto. Está sujeta al cobro de comisiones, gasto que puede ser asumido entre vendedor y comprador o íntegramente por este último. Eso sí, requiere que antes de emprender el viaje el comprador acuda a su entidad bancaria, donde tiene depositada la cantidad que vaya a transferir, y firme el modelo de solicitud «swift». Se rubrica en blanco puesto que en ese momento no se conoce ni el destinatario ni la cuantía de la transferencia. Una vez que el acuerdo se cierre, el comprador debe llamar a su banco en España para facilitar los datos y solicitar que la operación se ejecute. La entidad mandará por fax al banco receptor la hoja «swift» que certifica que la transferencia está produciéndose.

Los cheques pueden ser otro instrumento de pago, pero suelen levantar ciertas dudas en el vendedor ya que tardan entre 10 y 15 días en hacerse efectivos. Y en ese periodo de tiempo, una vez de vuelta a casa, el comprador podría anular la cuenta sin que el vendedor llegue a recibir su dinero. Por ello, los cheques de viaje se presentan como una alternativa interesante. Prácticamente es como viajar con el dinero encima, con la seguridad de que sólo su titular puede liquidar su importe en cualquier entidad bancaria extranjera.

 

Además de Alemania, existen otros países de la UE en el que se pueden importar coches. Bélgica es otro país elegido por los españoles a la hora de comprar vehículos de segunda mano o nuevos de alta gama donde la diferencia de precios entre nuestro mercado y el belga es grande. Que se compre en Alemania o en Bélgica, los trámites en España son los mismos independientemente del país de origen, sólo varia la denominación de la parte de la documentación del coche (en Alemania “fahrzeugbrief», en Bélgica «carta gris belga» que sería como el permiso de circulación).