Mirar el tiempo a través de nuestro móvil: las mejores aplicaciones

Esta año, las temperaturas en primavera están siendo muy impredecibles, lo que hace que pasemos más tiempo consultando el tiempo que va a hacer. Podemos despertarnos y ver que hace un día con un sol espléndido, y en menos de dos horas… todo el cielo está cubierto. Cada más son más los usuarios de smartphones que consultan aplicaciones en su móvil para ver qué tiempo va a hacer durante las próxima horas, el día, o durante la semana. En este post te aconsejamos las 5 mejores aplicaciones que hemos encontrado para smartphones con Android:

1. El tiempo de AEMET

Tiempo AEMET, aplicación gratuita y en castellano, recoge las previsiones de la Agencia Estatal de Meteorología para todo el territorio español y las vuelca en el móvil o la tableta con Android. Por tanto, no realiza predicciones y los fallos que haya se deben al organismo público. Sin embargo, sí que ofreceinformación en tiempo real, de modo que si se pulsa sobre la previsión oficial en la pantalla de manera prolongada, se obtiene un pronóstico a corto plazo que puede ser muy útil para tomar decisiones a última hora.

Sus puntos fuertes son que tiene una cobertura totaldel territorio nacional, con detalle de muchos pueblos y zonas suburbanas, y un aspecto gráfico intuitivo que permite acceder a la información deseada de modo inmediato.

Por contra, una incomodidad es que no deja acceder a localidades favoritas del usuario como predeterminadas: hay que buscarlas cada vez que se accede.

2. Tiempo.es

Tiempo.es también es gratuita y en castellano. Destaca por ofrecer la previsión del tiempo durante 14 días en más de 20.000 localidades. Aunque es poco visual, proporciona datos detallados y de forma ordenada por días. Si se da la vuelta a la tableta o el teléfono (se pone en horizontal), aparece un gráfico más visual de la evolución meteorológica.

Ofrece, al igual que la anterior aplicación, información de la mar y de las playas, así como de montaña y nieve. También incluye avisos por fenómenos adversos y los regímenes de viento del litoral.

3. 1Weather

1Weather.es supone una aplicación de ámbito global muy bien valorada por la comunidad Android, con más de 64.000 opiniones que le otorgan un 4,6 sobre un máximo de 5. Recoge poblaciones españolas de pequeña entidad y da una información muy visual y entendible al primer golpe de vista, gracias a sus símbolos y el grosor de su tipografía, además de gráficos interactivos que permiten conocer la previsión tocando la pantalla.

Por contra, no ofrece información de la mar ni alertas para la península. No posee servicios complementarios de alarmas sobre lluvia, nieve o viento que hagan saltar notificaciones en el terminal.

Sí da datos sobre la calidad del aire y las radiaciones ultravioletas y, además,añade como predeterminada la localidad donde está el usuario, que detecta mediante el GPS del móvil, lo que hace más cómoda la consulta.

4. AccuWeather

Aunque no es la mejor valorada, AccuWeather es la aplicación más popular de predicción meteorológica de la tienda de Android, con más de 300.000 opiniones. Muy completa, cuenta con aplicaciones complementarias con sistemas de alarma por fenómenos adversos que envían notificaciones al terminal según la geoposición.

Posee información de todo el mundo, aunque no ofrece de pequeñas localidades. Establece como predeterminadas las poblaciones que se marquen como favoritas. Da la predicción de 14 días que evoluciona a lo largo del tiempo y suele ser bastante certera. En inglés.

5. Weather HD

Weather HD resulta una aplicación muy visual, que muestra el tiempo de manera gráfica, con fondos de pantalla de lluvias, sol o suaves campos de cultivo, pero también precisa en sus detalles.

Tiene información de la mayoría de las poblaciones españolas, tanto grandes como pequeñas, y permite fijar una localidad como predeterminada, aunque no usa el GPS para geolocalizarnos. De hecho, tiene la opción de establecerse como pantalla de reposo. En inglés.

 

En España, durante estaciones como la primavera o el otoño solemos sufrir fenómenos meteorológicos adversos ya que la inestabilidad del tiempo es mucho mayor. Es importante consultar las previsiones del tiempo si vamos a realizar actividades físicas extremas, ya sean deportes de riesgo, o simplemente algunas actividades como el senderismo. Hoy en día, y más que nunca, acudimos a nuestros teléfonos móviles para mirar esta previsión del tiempo, estemos donde estemos. En este sentido, todas las aplicaciones citadas anteriormente son fáciles, rápidas y podremos utilizarlas en prácticamente todos los smartphones.

¿A quién reclamo si la tienda en la que he adquirido un producto o servicio ha cerrado?

Con la crisis económica que estamos atravesando en España y en el resto del mundo, existe una gran cantidad de comercios y empresa que han tenido que echar el cierra. Y aunque se espera una leve mejora de la economía en Europa a partir del año 2014, a día de hoy, el número de autónomos en nuestro país se ha reducido considerablemente en los últimos 3 años. Con la cantidad de comercios que cierran hoy en día, es importante saber a quién tenemos que reclamar por la garantía de un producto que les compramos. En este post veremos cuales son los pasos a seguir en ésta caso.

¿Qué hago si el comercio donde he adquirido mi producto/servicio ha cerrado?

La crisis ha hecho mella en todas las actividades relacionadas con el consumo privado y, en algunos casos, debido al cierre de numerosos establecimientos, los productos o servicios que se ofrecían a los clientes se han quedado en suspenso.

Por ello, es conveniente conocer qué cautelas respecto a garantías,reclamaciones, cambios o devoluciones debe tener un consumidor cuando ha adquirido un artículo en un comercio que cierra sus puertas.

  1. El artículo adquirido cuenta con una garantía de dos años

    En principio, es el comerciante quien responde ante el consumidor de la conformidad de un artículo vendido que, por ser nuevo, tiene una garantía legal de dos años. Cuando es un producto de segunda mano, la garantía legal tiene un plazo no inferior a un año.

    Durante esto tiempos, todos los costes derivados de cualquier anomalía o fallo del artículo corren por cuenta del vendedor, incluidos los gastos de envío. Así, cuando hay una disconformidad con el producto, hay que reclamar al vendedor, que es el garante. El cliente, por su parte, puede decidir que se lo reparen o sustituyan.

  2. Guardar los comprobantes de pago

    El comprador tiene derecho a solicitar al establecimiento donde adquiere un producto un escrito con la garantía, donde se puntualicen los detalles de mayor interés (el bien sobre el que recae la garantía, los plazos, las vías de reclamación, etc.). Por ello, con el fin de poder hacer un cambio, unadevolución o presentar una posible reclamación en el futuro, es imprescindible guardar todos los documentos relacionados con la adquisición (facturas, catálogos, correos electrónicos, resguardos, ofertas comerciales, etc.), con el fin de que el fabricante compruebe que el artículo está en periodo de garantía.

  3. Si el comercio cierra, el responsable de la garantía es el fabricante

    En el caso de que sea imposible hacer valer la garantía frente al vendedor, el responsable de ella es el fabricante (o, en su defecto, el importador). Cuando cierra el establecimiento donde se ha adquirido un artículo, son los fabricantes quienes responden ante cualquier incidencia que presente dicho producto, puesto que la garantía se traslada de forma automática del distribuidor al fabricante, por lo que el comprador deberá contactar directamente con este último para poder disfrutarla.

    De cualquier modo, el cambio nunca puede suponer un gasto para el consumidor. En este sentido, si no se satisface la deuda adquirida con el cliente, se estaría vulnerando el derecho del consumidor como comprador de los productos o servicios de un establecimiento.

  4. Qué ocurre cuando se ha contratado un servicio

    El problema se produce cuando se ha contratado un servicio que se ha pagado y no se ha disfrutado. El consumidor, en estos casos, se encuentra desprotegido ante la quiebra de una empresa de servicios.

    Antes de llegar al concurso de acreedores o a los tribunales, las asociaciones de consumidores y las oficinas de consumo de las comunidades autónomas recomiendan agotar el resto de las vías. Si se abonó el servicio con tarjeta de crédito, se puede tratar de anular el pago o recurrir al seguro asociado a muchos bancos.

  5. Prestar atención a los concursos de acreedores

    Conviene prestar especial atención a las noticias de prensa y de los informativos y al BOE (Boletín Oficial del Estado), ya que si un establecimiento presenta un concurso de acreedores, los plazos para poder personarse en él son breves (el periodo para reclamar en un proceso concursal solo aparece en el BOE).

    Se puede decir que cuando un cliente ha pagado un servicio, es como si hubiera otorgado un crédito a una empresa, por lo que se convierte en acreedor. El concurso es un procedimiento largo en el que, en primer término, se designa un administrador concursal, es decir, una persona que se encargará de gestionar el proceso. Una vez se declara de manera oficial el concurso de acreedores y se publica en el BOE, los consumidores afectados deben comunicar, sin demora, su deuda al administrador.

  6. Afiliarse a una asociación de consumidores

    Numerosos afectados por el cierre de un comercio donde adquirieron un producto recurren a la agrupación en asociaciones para acudir a los tribunales con más fuerza, ya que contratar un abogado entre varias personas es siempre una opción más asequible.

    Las asociaciones de consumidores también desempeñan un papel fundamental si llega el concurso de acreedores, pues suelen aglutinar muchas de las quejas y reclamaciones de clientes que se sienten desamparados. Estas asociaciones son entidades privadas que tienen como finalidad la defensa de los intereses y derechos de los consumidores.

  7. Exponer la queja ante la OMIC

    Las Oficinas Municipales de Información al Consumidor (OMIC) tramitan las reclamaciones que presentan los compradores o las asociaciones de consumidores relacionadas con la adquisición de artículos y la contratación de servicios o suministros (luz, agua, gas, telefonía e Internet).

    El consumidor que plantee una reclamación contra un comercio que ha cerrado por un producto adquirido en él, o contra un fabricante, debe cumplimentar un impreso oficial de la OMIC, que se entrega en el Registro del ayuntamiento del municipio de que se trate, en los Registros de la Administración General del Estado y de las Comunidades Autónomas, en las oficinas de registro dispuestas al efecto o a través de la OMIC Virtual en Internet (cuando la localidad ofrece este servicio).

    Según cada caso, la OMIC traslada la reclamación al distribuidor o al fabricante para intentar llegar a un acuerdo que satisfaga al consumidor. Sin embargo, cuando no se alcanza un acuerdo, la OMIC remite la queja a la Junta Arbitral de Consumo.

  8. Reclamar ante el Sistema Arbitral de Consumo

    Cuando el comercio reclamado ha cerrado y el fabricante del producto no contesta puede acudir a las Juntas Arbitrales de Consumo. El Sistema Arbitral de Consumo es el órgano extrajudicial de las Administraciones Públicas para resolver los conflictos entre consumidores y empresarios, en el que un órgano arbitral adopta una decisión de obligado cumplimiento para ambas partes: es un procedimiento rápido y gratuito.

    Con lo que el consumidor tendrá que acudir a los tribunales si el establecimiento o fabricante reclamados no pertenecen al Sistema Arbitral de Consumo

  9. Acudir a los tribunales

    Ccuando el consumidor ya ha agotado sin éxito las anteriores instancias, puede formalizar su queja en vía judicial y obtener la resolución de un juez que solucione el conflicto. Para ello, se debe presentar un escrito de demanda en el Juzgado de Primera Instancia del domicilio del establecimiento o fabricante demandado, o del lugar donde se realizó la actividad reclamada. La demanda tiene que estar fundamentada y ha de ir acompañarla de toda la documentación y pruebas posibles. En caso de disconformidad con la sentencia, se puede plantear un recurso de apelación.

 

Desde que empezó la crisis en el año 2008, se calcula que más de 100.000 autónomos con comercios han tenido que echar el cierre. Cuando nos enfrentamos a uno de estos problemas, nunca sabemos quién tiene que responder por la garantía de nuestro producto. Es importante que para poder hacer uso de la garantía se conserven todas las facturas y documentos relacionados con la compra para que el fabricante compruebe que el artículo está en garantía.

¿Cómo limpiar los grifos de casa?

La limpieza más común que se suele realizar de los grifos es una limpieza externa aunque una limpieza interna, de vez en cuando, es necesario ya que podría obstruir la salida de agua. La limpieza exterior es más por estética pero la limpieza interna es una cuestión más importante y grave. Por ello, conviene usar productos neutros y naturales como el vinagre o la harina y no usar las sustancias abrasivas.

Limpieza exterior de los grifos

Los grifos se fabrican en distintos materiales. Según el tipo de material del que se trate, conviene emplear elementos y técnicas de limpieza diferentes. La manera más recomendada consiste en utilizar productos que no sean abrasivos ni le causen daños, como el jabón neutro.

En ciertos casos, cuando este producto no es suficiente, conviene recurrir a otros. El más simple es el detergente lavavajillas. Para aplicarlo, sirve un paño o una esponja de cocina. Cuando se usa una esponja, en lugar de echar el detergente directamente sobre ella, como cuando se friegan los cacharros de cocina, conviene diluirlo: una o dos cucharadas en medio litro de agua caliente o tibia. Luego hay que aplicar sobre el grifo con la parte más suave de la esponja, para evitar posibles ralladuras.

Los sitios más difíciles de limpiar, y donde más tienden a acumularse los sedimentos, es en las uniones de los grifos con los sanitarios, la encimera o el mueble en el que se encuentren. Si hay allí suciedad adherida, que no se pueda quitar con un paño o esponja normal, un consejo eficiente es recurrir a un cepillo de dientes viejo y utilizarlo para fregar esas zonas complicadas con bicarbonato de sodio humedecido .

Para completar la limpieza con otro elemento pensado para la higiene bucal, se corta un fragmento de hilo dental y se pasa por las uniones de los grifos, con el fin de asegurarse de remover y poder eliminar la suciedad oculta en las ranuras y otros rincones.

Productos naturales para la limpieza

Además de las sustancias destinadas de forma más o menos específica a la limpieza, como el detergente o el bicarbonato de sodio, también es posible -y más sostenible- el uso de productos naturales para lograr el mismo fin. El que se utiliza con mayor frecuencia es el vinagre blanco, aunque también hay quienes promueven el uso de las bebidas de cola, ya que el ácido que contienen las convierte en buenos limpiadores de cobre, o de harina, en particular para grifos cromados o de níquel.

En cualquier caso, al tratarse de productos de uso cotidiano, se puede probar sin problemas su posible éxito en la limpieza de los grifos de casa. Lo que sí se recomienda evitar es el empleo de sustancias abrasivas, como lejía o amoniaco, no solo por el daño que podrían ocasionar sobre el grifo, sino también porque podrían contaminar los conductos y, en consecuencia, también el agua que circule por ellos.

 

Por último, no hay que olvidarse que la limpieza del grifo también incluye la rejilla o el filtro del grifo que es apenas visible, pero en la que se acumula mucha cal y otras sustancias y pueden alterar el correcto funcionamiento del grifo. Por ello, conviene limpiar y liberar los pequeños orificios de la rejilla con un alfiler o una aguja, algo punzante. Tras retirar el filtro, proceda a su limpieza con el objeto punzante y, a continuación, enjuagar con agua para retirar los posibles sedimentos. Volver a colocarlo y su grifo ya estará totalmente limpio, tanto por fuera como por dentro.

Crear plastilina casera para divertirse con los más pequeños

Los fines de semana son el momento ideal para disfrutar de unos momentos de relajación con los más pequeños. Podemos pasar la tarde en casa trabajando nuestra creatividad creando una masa de plastilina casera y después, hacer todo tipo de moldes y formas con ésta. Y aunque es verdad que la plastilina no es una herramienta cara, siempre puede añadir un toca de diversión y de interés crear esta plastilina por nosotros mismos. En este post te explicamos cómo.

Ingredientes para una plastilina casera

Los ingredientes de la pasta de modelar casera son casi todos habituales en cualquier cocina. Para conseguir unos cuatro botes de plastilina se necesita:

  • Dos tazas de harina.
  • Dos tazas de agua.
  • Una taza de sal.
  • Dos cucharadas de aceite vegetal (girasol, palma, etc.).
  • Colorante alimentario.

Para obtener más volumen en la mezcla, se puede añadir también una cucharada de crémor tártaro (un producto natural que se suele utilizar en repostería) o una cucharada de maicena mezclada con agua.

Preparación de la masa de la plastilina

En primer lugar, para hacer la masa es preciso calentar el agua y retirarla del fuego antes de que comience a hervir. A continuación, se vierte el resto de los ingredientes (excepto el colorante) en el mismo recipiente del agua y se mezclan bien. Se pone de nuevo a fuego lento y se remueve la mezcla sin parar, hasta que resulte una masa homogénea que se despegue de los lados del recipiente. Tras dejar enfriar un poco la masa, se saca y se amasa despacio hasta obtener la consistencia adecuada.

El siguiente paso es dar color a la pasta con el colorante. Se divide la mezcla en tantas partes como colores se desee usar, se añade en cada una de ellas unas gotas de color y se amasa de nuevo hasta que adquiere un tono homogéneo. La plastilina ya puede comenzar a utilizarse.

Cuando se termine la actividad, se debe guardar en un recipiente hermético, para que no se seque (mejor en la nevera). No obstante, si al volver a emplearla está algo reseca, se puede humedecer de nuevo con un poco de agua.

 

Es important guardar la plastilina que hemos conseguido hacer en un bote hermético, para que ésta no se seque. Así, podremos volver a utilizarla en otro momento para seguir con nuestras manualidades. Existen numerosas formas de darle vida a la plastilina, creando moldes para hacer formas de lo más originales. Estos juego son una forma de desarrollar su creatividad y a la vez, mejorar su habilidad manual. Finalmente, existen muchos blogs en los que podremos encontrar ideas de moldes y formas para disfrutar de ésta actividad en familia.

Criar a un bebé cuando se trabaja en casa

En tiempos de crisis, muchos padres autónomos que trabajan en casa tiene que combinar el trabajo con la crianza y educación de sus hijos con un principal objetivo de ahorrar gastos en guarderías y cuidadores. Compaginar esta dos tareas es posible y también el compartir momentos con sus hijos. El truco está en flexibilizar los horarios y organizarse con otras familias que están en la misma situación.

Seis trucos para trabajar en casa y cuidar a los niños

1. Preparar juegos y actividades. Uno de los mayores problemas es que los niños se aburren enseguida de casi todo. No vale decirle a un pequeño: «Esta mañana vas a jugar con plastilina». Lo hará, pero durante un cuarto de hora. Después querrá jugar con peluches, instrumentos musicales, lápices de colores, pelotas o los demás juguetes que tenga y le gusten. Por eso, hay que tratar de tenerlos siempre a mano y preparados para recurrir a ellos cuando haga falta.

2. Estar con ellos. Cuando son muy bebés no se puede dejarles solos, ya que esto entraña muchos riesgos: que se lleven cualquier cosa a la boca, que se golpeen, etc. Pero más tarde, cuando ya podrían quedarse en una habitación aparte, son ellos los que no suelen querer, por nada del mundo, estar sin compañía. Lo más conveniente es no acostumbrarlos a una compañía constante, y sí tratar de lograr una convivencia y una interacción lo más armónica posible.

3. Juntar varios niños. Hay mucha diferencia entre que haya un menor solo o que haya más de uno. Jugar con sus hermanos u otros niños es, en general, lo que más los entretiene. Una buena alternativa para hijos únicos sería juntar a dos o más pequeños cuyos padres o madres (familiares o amigos entre sí) estén en la misma situación y que se turnen para cuidarlos. De esta manera, se gana en dos sentidos: ellos están más entretenidos jugando juntos, y sus progenitores, a cambio de cuidar a dos o más en vez de uno, cuentan con jornadas libres cuando es otro adulto quien se encarga de ellos.

4. Ser flexible. Esto es fundamental y en varios sentidos: desde admitir la posibilidad de trabajar con una mano mientras con la otra se sostiene al pequeño sobre las piernas, hasta trabajar en horarios y lugares diversos (en el parque cuando se sale a dar un paseo, en una fiesta de cumpleaños, de noche cuando todos duermen…) Según el tipo de trabajo, es posible que muchas actividades se puedan adelantar en estos momentos. En este sentido, los ordenadores portátiles, las tabletas y los teléfonos móviles son herramientas muy valiosas.

5. Aprovechar el tiempo al máximo. Así como en las primeras semanas del bebé se aconseja aprovechar cada tiempo disponible para dormir y descansar, sin importar el momento del día que sea, con el trabajo en estos casos ocurre algo parecido. Resulta casi imposible respetar una jornada laboral definida: lo aconsejable es tener disposición para trabajar de noche, por la mañana bien temprano, en la hora de la siesta y en todos los demás momentos en que los pequeños estén entretenidos haciendo sus cosas.

6. Tener paciencia. Si la paciencia es fundamental para la crianza de los hijos en cualquier circunstancia, en este caso hay que tener una cuota extra (o varias). Pero además de la paciencia del día a día, también hay que pensar que esta etapa más difícil es precisamente eso, una etapa, y que llega a su fin al igual que las demás. Cuando los niños llegan a los cinco o seis años, ya comprenden que el adulto está trabajando, y son más autónomos y menos demandantes. Además, a esta edad tienen menos problemas de salud infantiles. En ese momento, trabajar en casa, si bien no es como estar solo y no tener que cuidar a ningún pequeño, se convierte en una tarea bastante menos complicada.

 

Algunos padres se pueden permitir llevar los niños a la guardería o con cuidadores o incluso dejar el trabajo durante un periodo largo hasta que el niño cumpla los 3 años. Pero muchos deben trabajar en casa y cuidar a sus hijos. El truco está simplemente tener un poco de paciencia, cariño, optimismo y flexibilizar los horarios. Otra opción es juntarse con más padres que estén en esta misma situación para turnarse en el cuidado de los niños y poder disfrutar de algunos días libres dedicándolo al trabajo.