¿Son más inteligentes los bilingües?

En una época en la que todos quieren hablar otro idioma y las escuelas de idiomas y academias están repletas, se ha llevado a cabo un estudio sobre las ventajas de hablar varios idiomas. Sostienen los investigadores que la interferencia de idiomas obliga al cerebro a resolver un conflicto interno, dando a la mente un entrenamiento que fortalece sus capacidades cognitivas.

Una de las diferencias entre quienes hablan dos idiomas y quienes son monolingües, es que los primeros tienen una mayor capacidad para percibir cambios en el entorno. También se apunta que los que hablan varios idiomas necesitan estar atentos a los cambios a su alrededor de la misma forma en que estamos atentos a lo que nos rodea cuando conducimos.

Según algunos estudiosos cerebro de las personas que hablan dos idiomas es capaz de resolver problemas mentales de una forma distinta y de manera más óptima, mejora la concentración y la planificación.

Además, los expertos en el tema aseguran que saber más de un idioma permite incluso prevenir la pérdida de la memoria propia de la tercera edad y hasta el Alzheimer.

Los actuales informes son revolucionarios ya que contradicen lo establecido por informes anteriores que sostienen que ser bilingüe retrasaba el desarrollo intelectual de una persona.

El estudio se basó en el análisis de un grupo de 63 niños de 24 meses  comprobando que a esa edad, los niños bilingües mostraban destreza al cambiar de un idioma a otro y habían adquirido un vocabulario en cada uno de ellos. Además, tenían mayor poder de concentración lo que se vio reflejado en cómo resolvieron las pruebas.

Además muchas empresas ubicadas en España están tomando conciencia de la importancia de que sus trabajadores conozcan un idioma distinto al nativo, eso según el estudio, en el cual el 83% de las empresas aseguran que quienes manejan un segundo idioma tienen más posibilidades de triunfar en un proceso de selección, en tanto, sólo un 17% dice que esto no es de dicha manera. Hay áreas de trabajo que no pueden quedar exentas de personas que manejen un segundo idioma como mínimo, así lo plantean los encuestados, donde un 29% cree que es el área comercial y de ventas, para un 25% es el área de telemarketing, un 18% marketing y publicidad, seguido por un 12% de las preferencias el área de tecnología e informática

Cómo si la ventaja laboral y cultural que brinda el hablar distintos idiomas fuera poco, se suman estas ventajas cognitivas a los beneficios que nos brinda. ¿Y tú cuántos idiomas sabes hablar ?

Qué hacer al acabar la carrera universitaria

Hay un gran énfasis en la orientación antes y para elegir la carrera universitaria, sin embargo una vez acaba esta, algunos se sienten desorientados. Por esta razón se han recopilado aquí algunas opciones que permiten orientarse y tener un poco más claro las opciones.

Iniciar otra carrera afín: muchas carreras tienen varios puntos en común y pertenecen a la misma rama formativa que elegiste en su momento. Sin duda sería un complemento para tu primera carrera.

Hacer un Máster: Para poder acceder a estudios doctorales se pide una formación previa de máster. Aunque a un máster se puede acceder por muchos otros motivos, además de para doctorar. Por ejemplo, como complemento formativo a la carrera cursada.

Apuntarse al Paro: Mientras buscas trabajo en el oficio que has estudiado, puedes apuntarte al paro. Desde allí también te pueden llamar para un trabajo, y además, mientras tanto, tienes opción de apuntarte a los cursos formativos que se imparten.

Opositar: Para muchas carreras, la mejor opción es opositar, para convertirse en un trabajador del Estado. La preparación es bastante dura y el camino no siempre corto; por lo que, si contemplas esa opción, plantéatela con seriedad y dedicación.

Viajar: es una manera de adquirir cultura y enriquecer el espíritu, algo muy positivo a la hora de enfrentarte a un nuevo mundo -el laboral- que se abre ante ti.

Idiomas: Nunca estarán de más. Es más, en muchas empresas te piden altos niveles de idiomas, pues cada vez hay más tendencia a la internacionalización de negocios. No se trata de una opción, sino de un deber, para poder ofrecer mejores servicios a una empresa ante una posible oferta laboral.

Irte a estudiar o a trabajar fuera del país: Muchas empresas valoran positivamente esto en sus candidatos porque supone que, inevitablemente, has tenido que ingeniártelas para entenderte y atender unas responsabilidades: estudios, trabajo, casa… en un país que no es el tuyo. Además, claro está, de haber aprendido y/o perfeccionado otra lengua. Supone, por ello, un valor añadido a tu experiencia personal.

Becas: Puedes pedir becas para realizar prácticas en empresas, ya sea en tu país o fuera de él.

Año Sabático: Muchas personas sienten grandes ganas de ejercer la profesión para lo cual han estudiado tanto; pero, muchas otras, sienten un gran cansancio y desmotivación; por lo que prefieren descansar durante un año y dedicarse a otros proyectos.

Emprender un negocio: esta opción es la que más vértigo puede dar. Se trata de una inversión muy fuerte de dinero, esfuerzo e ilusiones, pero si crees en tu negocio y crees que puedes sacarlo adelante, puede que esta sea tu mejor elección. Además, existen ayudas para jóvenes emprendedores.

Hay muchos caminos posibles, y aunque se acabe una etapa de aprendizaje, otra empieza, puede que con otra forma o siguiendo la misma línea que la anterior. Todo depende de tus ambiciones y gustos. Así que el fin de la carrera es el principio de otro tipo de crecimiento, aprendizaje y nuevas opciones.

Cómo aumentar un 200% nuestro potencial de empleo

Lo que antiguamente se llamaba másters, hoy se llama postgrado, y éstos han pasado a ser un importante especialización complementaria. Aunque el paro sea importante en el país, se puede apreciar que aquellos diplomados por postgrados, gozan de una tasa de desempleo mucho menor según unos recientes estudios.

 

El reciente estudio llevado a cabo revela que los profesionales con estudios de postgrado tienen un alrededor de un 60% más de posibilidad de empleo que quienes solo han realizado estudios de grado y hasta cerca de 200% más que el resto de la población activa.

Desciende la temporalidad en los profesionales con estudios de postgrado

Además, a mayor grado de estudios, menor tasa de temporalidad en los contratos, menores posibilidades de subempleo y menor tasa de paro de larga duración. De acuerdo al informe, el subempleo afecta unos 13% de la población activa, cerca de 8% a quienes tienen estudios universitarios, y en los de estudios superiores el porcentaje es de casi 6%.

Entre los desempleados de larga duración, alrededor de 70% de la población se encuentra en esta situación, mientras unos 60% son universitarios y el 45% es el porcentaje de profesionales con estudios de postgrado.

A nivel de la duración de los contratos, el 21,8% de la población activa son temporales. El 20,1% de los profesionales universitarios tienen trabajos temporales, mientras que la cifra desciende al 18,5% en el caso de los profesionales con estudios de postgrado.

No es nada extraño pues cuanto más formado se esté, mejor preparado ante el empleo que podría desempeñar por lo tanto es lo que busca la mayoría de las empresas. Miran por personas que puedan resultar lo más eficientes posibles. Aunque todo esta formación representa un coste adicional aparte del tiempo invertido para aquellos interesados en este tipo de estudios. Hay a disposición becas que permiten hacer más llevaderas, económicamente hablando, estas inversiones. También están las posibilidades de estudiar en el extranjero con opciones a ayudas y becas que pueden resultar interesantes. Si el tema de las becas y estudiar fuera del país te interesa, te recomiendo este artículo.

Acoger a un estudiante extranjero para practicar idiomas

Con la importancia creciente de saber idiomas tanto para conseguir trabajo o para poder ir a buscar trabajo en el extranjero, cada vez más familias optan por enviar a sus hijos a aprender idiomas en nuestros hogares españoles. Además de ser más económico para los estudiantes que vienen al país, representa una experiencia muy enriquecedora para los miembros de la familia de acogida. A los extranjeros, les ayuda a conocer las costumbres cotidianas y el día a día en un país desconocido y a las familias españoles les permite conocer nuevas culturas. En este post te explicamos en qué consiste la acogida de estudiante extranjeros y cuales son los pasos a seguir.

 

Tres pasos para acoger a un estudiante extranjero

1. El primer paso para acoger a un alumno extranjero es localizar un centro o agencia con el que se gestionará la acogida. Es frecuente que las academias de idiomas o que organizan cursos en el extranjero se encarguen de estos programas en nuestro país.

2. El siguiente paso consiste, a menudo, en una entrevista personal. En este encuentro, las familias anfitrionas resuelven todas sus dudas y los centros encargados de gestionar la acogida evalúan si los interesados cumplen los requisitos para convivir con estudiantes de otra nacionalidad. Estos provienen de todos los países.

3. Una vez seleccionadas las familias y los estudiantes, comienza el proceso de adjudicación. De acuerdo al perfil de las familias, se elige a los alumnos con quienes convivirán. En cuanto al perfil, las familias pueden ser monoparentales, con hijos, mayores… No hay un perfil concreto. Sí se pide que vivan cerca de los centros donde estudiarán o, por lo menos, en lugares bien comunicados mediante transporte público.

Compromisos de la familia que acoge a un estudiante extranjero

Las familias interesadas en acoger a un estudiante extranjero han de saber que esta opción no es un negocio, algo en lo que hacen hincapié todos los centros que gestionan estos programas. Es cierto que en general reciben una compensación económica para hacer frente a los gastos, pero en ningún caso debe primar el motivo económico en el momento de proponerse como anfitriones. Se visita a las familias y sus viviendas para corroborar que cumplen los requisitos y, de ser así, se les concede una ayuda de 300 euros mensuales para cubrir los gastos extras. «Sobre todo, nos preguntamos si dejaríamos que nuestros hijos vivieran en esa casa», subraya.

  • Hablar en español. No se puede pensar que los alumnos extranjeros se convertirán en profesores particulares de su lengua natal. Este no es el propósito. Las familias han de hablar en castellano con ellos todo el tiempo, despacito y claro, para que el proceso de aprendizaje sea natural.
  • Atención adecuada. La familia debe estar «capacitada» y tener un ritmo de vida que le permita atender al estudiante y facilitar su integración, además de animarle a practicar español y ofrecerle un mínimo de privacidad e intimidad. Advierte de que si un alumno no está conforme con el trato recibido por la familia de acogida, se le cambiará de vivienda de inmediato, algo común en estos programas. 
  • Manutención. Las familias se encargan por lo general del desayuno y la cena de los estudiantes, ya que es posible que la comida la hagan fuera de la vivienda. Este alojamiento en media pensión se debe facilitar de lunes a viernes, mientras que el fin de semana se entiende que la pensión es completa. No obstante, todos los detalles quedan recogidos en el contrato que firman las familias.
  • Habitación en buenas condiciones. Se tiene que proporcionar una habitación libre de objetos familiares y equipada de manera adecuada para el alumno.
  • Responsabilidades de las familias y del estudiante. En su mayoría, los estudiantes que se acogen son adolescentes que pasan varias semanas en nuestro país o bien alumnos de ESO y Bachillerato que realizan un curso completo o medio curso. Se debe ser consciente de que, con frecuencia, son menores de edad y quedan, por lo tanto, bajo la responsabilidad de las familias anfitrionas. Es frecuente que tanto a las familias como a los estudiantes se les adjudique un tutor para contactar ante cualquier inconveniente.

De la misma forma, las universidades españolas también proponen programas de acogida de alumnos extranjeros que estén en un intercambio Erasmus o incluso Munde. Es una oportunidad para los estudiantes extranjeros ya que la estancia sería mucho más económica y además, estarían acompañados desde el primer momento de su aventura por una familia. Dependiendo del régimen que elija el alumnos, las familias de acogida reciben una cantidad definida de ayuda económica para hacer frente a los gastos.

8 consejos para aprender un idioma efectivamente

Los idiomas son fundamentales para el mundo laboral actual. Si planeas una carrera internacional, quieres estudiar fuera del país o quieres una carrera en idiomas, necesitas ser capaz de retener los conceptos y la fluidez en cada una de las lenguas que conozcas. Para ello, toma nota de los siguientes 8 consejos y ¡no olvides nunca lo aprendido!

Ten claro las razones por las cuales quieres aprenderlo

Se trata de una pregunta esencial a la hora de aprender y poder mantener el dominio sobre una segunda lengua. Allí radica tu motivación e interés, necesitas tener claro los motivos, y si no los tienes el camino será ineficaz, largo y aburrido.

Controla enteramente tu aprendizaje

No formules excusas para escapar de lo que quieres, simplemente hazlo y disfruta del camino. Si te sientes desmotivado, averigua por qué. Para que realmente no te sientas incapaz de vencer obstáculos, necesitas estar seguro que lo quieres e ir por ello.

Establece un arsenal de apoyo

Necesitarás la ayuda de tus amigos, familiares e incluso conocidos para aprender un idioma. Busca mentores, personas exitosas que te inspiren para continuar aprendiendo.

Elige la forma que aprender que más te conviene

Averigua sobre las distintas posibilidades: métodos de enseñanza, escuelas, programas… ¿Quieres tomar clases presenciales o a distancia? Descubre cuál modalidad funciona mejor para ti, ve a las clases. Fija metas para motivarte con respecto a este nuevo aprendizaje.

Mantenerse motivado

Analiza constantemente la actitud que tomas frente al aprendizaje. El mejor aprendizaje es el que estimula la mente, es interesante y diferente.

Controla tus avances

La paciencia es clave para el aprendizaje de una nueva habilidad, pero también es importante atender al progreso que realizas. Es bueno pensar en las cosas que no van tan bien y cómo mejorarlas, actualizarte. Esto supone tomarte el tiempo de conocerte y arriesgarte a cambiar.

Imponte horarios y reflejos de aprendizaje

Debes comprometerte y tomarte los tiempos necesarios para triunfar en ello. La dedicación es clave para destacarte en lo que aprendes. Debes integrar el estudio de la lengua a tu día a día y tomarte un tiempo en el día, no necesariamente para estudiar, pero sí para realizar tareas o actividades que involucren el idioma: mirar películas, leer un libro, mirar una conferencia…

La perfección no existe ni equivale a fluidez

El dominio total de una lengua es casi imposible. Ni siquiera los hablantes nativos de una lengua la hablan con total perfección. La fluidez radica en la comunicación significativa, es decir con la habilidad de convenir precisamente el mensaje que quieres dar de una manera clara.