El agua: el recurso más valioso para la vida que tendemos a subestimar

Probablemente, Jill Heinerth es la persona más cualificada para hablar del estado del agua potable del planeta: al fin y al cabo, se pasa la vida sumergida en ella.

Durante su carrera profesional de más de 20 años, esta exploradora subacuática y documentalista ha recorrido todo el globo sumergiéndose en lo que ella llama «las venas de la madre tierra». En este periplo, se ha sumergido a mayor profundidad que ninguna otra mujer de la historia y sus ojos han contemplado lugares extraordinarios. Sin embargo, uno de sus proyectos más ambiciosos hasta la fecha tuvo lugar en el año 2000: la exploración de las entrañas de un inmenso iceberg.

«Se trataba del objeto móvil más grande del planeta», recuerda. «Se le conocía como B-15 y el tamaño de este iceberg era tan descomunal que dentro del hielo encerraba suficiente agua dulce como para suministrar agua potable a todos los Estados Unidos ¡durante dos años! Fue algo absolutamente increíble y probablemente la inmersión más peligrosa en la que haya participado.»

Durante esta expedición de dos meses, Heinerth, de 47 años de edad, realizó repetidas inmersiones en las entrañas del iceberg con un reciclador. «Nuestro objetivo era interceptar el B-15 y ser los primeros en sumergirnos en un iceberg para ver de primera mano toda la mecánica de cómo evolucionan.»

«Fue algo excepcionalmente peligroso», agrega. «Se trata de un entorno muy dinámico, con desplazamientos y cambios constantes, y nos hallamos en un buen número de situaciones peligrosas, por ejemplo debido a corrientes inesperadas. En una ocasión nos vimos arrastrados de un extremo a otro de un iceberg y nos quedamos fuera del control del retén de rescate que esperaba en el buque de investigación. Fue un momento increíblemente duro», agrega. Doce años más tarde, esta exploradora subacuática se embarca en

su proyecto más ambicioso hasta la fecha: el lanzamiento de We Are Water (Somos agua), una campaña que pretende concienciar a nuestra sociedad sobre el origen de su agua potable y que tome me di das para proteger su recurso más valioso. Esta exploradora canadiense está en plena producción de un documental que transportará al espectador en un asombroso viaje por las arterias del mundo, desde las grandes grutas subacuáticas hasta los Grandes Lagos de Norte América, además de otros lugares inverosímiles.

«Me sumerjo por debajo de tu casa, tu trabajo, campos de golf, pistas de bolos… todo tipo de lugares por los que nadie imagina que está pasan do su agua potable», afirma Heinerth. En ella también se pone de relieve la ancestral conexión espiritual entre la humanidad y el agua, desde los bautismos de la era moderna hasta su significado en la mitología antigua. Heinerth creció en Canadá y quería ser submarinista desde que siendo una niña vio por televisión los famosos documentales submarinos del difunto Jacques Cousteau.

«Siempre me ha encantado el agua, pero de niña nunca me dejaban meterme a nadar por la contaminación que había en la zona.»

Por esto siempre ha sido una defensora a ultranza de la acción medioambiental. Su permanente defensa del agua, a través de sus trabajos fotográficos y documentales, ha sido reconocida recientemente con el prestigioso galardón Wyland Icon, un honor que comparte con el mismísimo Cousteau.

El lanzamiento del documental está previsto para noviembre, pero Heinerth está emitiendo estos días una llamada a la acción para que la gente demuestre su apoyo a través de la plataforma de colecta de fondos:

http://www.indiegogo.com/WeAreWater

En la página web de la asociación: http://www.WeAreWaterProject.com los visitantes pueden aprender cómo pueden minimizar su consumo de agua y descubrirán porqué los recursos hídricos naturales de todo el mundo se están agotando.

«Una de las cosas más importantes que quiero fomentar es algo tan sencillo como llevar a los niños a un río, un lago, un manantial o el océano. Restablece tus vínculos y los de tu familia con el agua. Disfrútala, sumérgete en ella, nada en su superficie, recórrela remando… víve la, porque cuando la amas es cuando deseas protegerla.»

Acerca de Jill Heinerth:

Jill Heinerth ha sido la mujer de la historia que mayores profundidades ha alcanzado en la espeleología subacuática. Con su colección de magníficas tomas  desde las entrañas de los icebergs de la Antártida hasta el subsuelo de Siberia, pasando por los acuíferos de Florida—, Jill nos ofrece una panorámica de un asombroso mundo que muy pocas personas pueden vivir en primera persona. Entre los honores recibidos por esta galardonada documentalista están su designación como «Leyenda viva» de la Sport Diver Magazine, su invitación a formar parte del exclusivo Explorer's Club de Nueva York y su clase inaugural en el Women Diver's Hall of Fame. Jill nació en Canadá y vive con su marido Robert en el norte de Florida, donde comienza la mayoría de sus jornadas con un chapuzón refrescante en las cristalinas aguas de un manantial cercano.

 

 

Fuente: Revista BuceoWorld nº17

Cultivar cereales o legumbres en casa para el consumo propio

Como se suele decir, nadie hace mejor las cosas que uno mismo. Y en este post, vamos a hablar de la germinación de semillas de cereal o de legumbres en nuestra casa para nuestro propio consumo. Es cada vez más usual hacer las cosas de nuestras propias manos, y comprar menos, para intentar ahorrar algo de dinero. En casa podemos germinar brotes de semillas para utilizarlos en nuestro platos aunque hay que tener cuidado ya que son alimentos que se consumen crudos y que, por lo tanto, favorece la presencia de bacterias.

Condiciones de germinación

Los germinados de semillas necesitan condiciones de calor y humedad para crecer, condiciones que favorecen el crecimiento de bacterias como SalmonellaListeria y E. coli. Debe tenerse en cuenta que, aunque solo crezca un reducido número de bacterias patógenos en la semilla, estas pueden crecer a niveles altos durante la germinación, incluso bajo condiciones sanitarias. Las semillas deben lavarse bien para eliminar la suciedad y la posible presencia de sustancias no deseadas.

Se ponen en remojo unas horas, en función del tipo y tamaño de semillas, y se dejan a temperatura ambiente en un recipiente destinado a la germinación, como puede ser un vaso o un bote de cristal tapados con un trozo de tela. Cualquiera que sea el envase usado, debe garantizarse que el agua drene; de no ser así, los brotes podrían pudrirse. En uno o dos días, las semillas ya pueden empezar a crecer. El tiempo que dura la germinación suele ir de los tres a cinco días.

Durante todo este proceso, deben cuidarse sobre todo las condiciones de humedad, temperatura y aire. Si estas no son las adecuadas, aumenta el riesgo de que aparezcan hongos y bacterias. También debe tenerse en cuenta que es necesario cambiar el agua de vez en cuando, de manera que no se quede estancada y no contenga ni cloro ni partículas en suspensión. La luz es importante, pero debe evitarse laluz solar directa. Una vez los brotes estén listos, deben guardarse en la nevera.

Antes de consumir, se lavarán bien, teniendo en cuenta que deben secarse para prolongar su conservación. A pesar de que la lista de semillas que pueden germinarse es extensa, el procedimiento es el mismo para todas: remojo, enjuague, crecimiento.

Riesgos de consumir brotes crudos

Los brotes que se comercializan pueden contaminarse a través de las semillas, y estas se contaminan a través del estiércol animal en el campo o durante el almacenamiento. La falta de higiene en la producción también ha sido causa de brotes de enfermedades en las personas. Además, debe tenerse en cuenta que la mayoría de brotes se comen crudos. Esto significa que no se exponen a temperaturas altas que eliminen las posibles bacterias patógenas, como Salmonella o E. coli. Los riesgos pueden minimizarse si se siguen medidas de precaución:

  • Comprar brotes que se hayan almacenado a temperaturas de refrigeración (unos 4ºC).
  • Evitar brotes oscuros o con olor a humedad.
  • Refrigerar los brotes tan pronto como sea posible.
  • Desechar los brotes que no se utilicen tras la fecha que indica el envase.
  • Lavarse bien las manos con agua antes y después de manipular los brotes.

 

Hay que tener en cuenta que los germinados de semillas necesitan condiciones de calor y humedad específicas para crecer. Según los expertos, para que los brotes sean comestible y saludables, es importante lavar muy bien las semillas antes de ponerlas a germinar. Durante el proceso de germinación de las semillas es cuando aparece el riesgo de crecimiento de bacterias patógenas. Por lo tanto, aunque en un principio pueda parece más saludable para nuestra salud confiar en nuestros propios productos, hay que tener en cuenta que aveces pueden ser un riesgo para nuestra salud.