Las Islas Bisayas: ¿aún no las conoces?

Con sus aguas tropicales y cristalinas pobladas por una multitud de arrecifes de coral y con unos habitantes la mar de simpáticos, las Islas Filipinas son un destino encantador por el que hay que pasar. Los biólogos marinos de todo el mundo lo tienen claro: los arrecifes coralinos Filipinos cuentan con la mayor varie dad de peces, cangrejos y corales del mundo.

Las Bisayas, situadas en la parte sur del archipiélago constituyen una zona inmensa que agrupa sitios de buceo accesibles para todos los niveles. En estas aguas idílicamente tropicales, durante todo el año se puede ver una fauna y flora marina de lo más variada. Lo que caracteriza a Las Bisayas es el hecho de poder combinar varias Islas y spots de buceo. Las travesías y las inmersiones se efectuan a bordo de una banca (barco filipino tradicional). Fabricado con madera, puede llevar entre 14 y 18 personas y mantiene el equilibrio gracias a dos estabilizados, hechos con bambú, que garantizan la estabilidad y la rapidez de la embarcación.

Pero una vez bajo el agua es cuando se hace la magia. Las inmersiones en las Islas Filipinas proporcian a los que van en busca de lugares maravillosos, unos momentos inol vidables. Detrás se unos gorgo náceos se puede estar escondiendo el caballito de mar más pequeño del mundo (unos 20 mm), el caballito pigmeo. En efecto, habitante de las aguas tropicales filipinas, éste se agarra a los gorgonáceos y lo convierte en su hábitat.

pezsapo

El resto de la vida marina es también un tesoro para los amantes de las fotografías en modo macro. Podrán descubrir numerosas especies raras como el pez mandarin, los nudibranquios, los peces sapo pero también el pez león… y muchos más. Como buceador y amante del turismo local, también tengo que añadir que es cuando dejamos de respirar oxígeno en botella y salimos a la superficie que nos damos cuenta de la simpatía y simplicidad de este pueblo Filipino. Su sonrisa nos anima a todos. El pueblo Filipino tiene una multitud de culturas, que podemos descubrir en cada una de sus islas, de influencias europeas y asiáticas. Diferentes, pero cada una unida a la otra por unas fronteras geográficas naturales (se estima que se hablan 80 lenguas diferentes).

Sin embargo, por muchas diferencias culturales que existan entre cada una de estas islas, hay una cosa tie nen todas en común: la simpatía y autenticidad de su gente.

Verdades y mentiras acerca del comercio justo

Hoy en día se recurre cada vez más al comercio de proximidad, comprando lo que necesitemos en tiendas de nuestro barrio y de la misma forma, recurrimos cada vez más al comercio justo. Son productos más sanos, con precios para justos para todo el mundo y que por lo tanto, ayudan a que los trabajadores de esos productos sean remunerados de forma justa. El gran problema a la hora de comprar estos productos suele ser la diferencia de precio con el resto de productos que se puedan encontrar en cualquier supermercado: suelen ser más caro. Pero hay que saber que el comercio justo no siempre es más difícil de conseguir o más caro, lo vamos a ver en este artículo.

 

El Comercio Justo es accesible

El segundo aspecto que se atribuye al comercio justo es la supuesta dificultad para encontrar productos de comercio justo o, más bien, tiendas y establecimientos donde adquirirlos. Pero las ventas aumentan cada año: desde el año 2000, se han multiplicado por cuatro, a un ritmo medio de crecimiento de un 11,4% anual, precisa la CECJ. ¿El motivo? La comercialización a través de empresas convencionales. La mitad de los productos de comercio justo (49,3%) se venden ya en estos canales de distribución.

Para facilitar la accesibilidad a la ciudadanía, a las tiendas tradicionales de comercio justo se han unido supermercados, grandes superficies, locales de hostelería y restauración, entre otros, donde se venden estos productos. El consumidor no necesita trasladarse para conseguir estos artículos, sino que los tiene a su alcance en los mismos lugares donde realiza el resto de la compra. Esta práctica ha permitido el aumento de las ventas en un 33%, al llegar a más personas, pero ha influido en el descenso de la facturación de las tiendas de comercio justo.

De este hecho se derivan dos consecuencias. La primera: se pierde la oportunidad de informarse acerca del valor del comercio justo, «un movimiento que no consiste solo en consumir, sino en estar informado y participar en el avance hacia un cambio global», explica García de Vinuesa. En estos comercios, los ciudadanos pueden recibir detalles sobre el origen de los productos, su elaboración, las comunidades a las que se favorece con la compra, etc. Las tiendas de comercio justo son óptimas para la sensibilización.

La segunda consecuencia, añade Pablo Cabrera, es la pérdida de opciones. «En las tiendas se encuentran productos de comercio justo que no están en otros puntos de venta mayoritarios», apunta. Es notoria la reducción en las ventas de artículos de artesanía, frente a la subida de las ventas de productos de alimentación.

 

Y aunque la diferencia de precio siempre suele ser la principal razón por la que no se compra productos de comercio justo, hay que tener en cuenta la calidad de estos productos. Si se compara la calidad de un producto de supermercado cualquiera con la calidad de los productos de comercio justo, elaborados con ingredientes naturales, el comercio justo tiene mejores precios. Solo con pararse a pensar el los últimos escándalos alimentarios, cuando numerosos expertos detectaron carne de caballo (entre otras cosas) en numerosos envases de comida preparada nos basta para elegir alimentos de primera calidad de comercio justo.

Vuelta a la libertad para una tortuga carey, de las manos de J.M. Cousteau

El 5 de abril un grupo de jóvenes surfistas encontraron esta tortuga en el arrecife de Maatea, en Moorea. Muy débil y flotando prácticamente sin fuerzas, trajeron la tortuga a la playa y llamaron enseguida a la clínica especializada en tortugas situada en la isla. Los cinco jóvenes tuvieron la oportunidad de participar en el programa pedagógico Honu Here que tiene como objetivo educar y sensibilizar a los habitantes de la isla sobre la biología de las tortugas marinas y a su protección. Con la ayuda de susmonitores de la asociación, los cinco jóvenes han seguido de cerca la evolución y la mejora de esta jóven tortuga herida por un harpón en el cuello.

Tras 5meses de cuidados intensivos y de rehabilitación ya estaba lista para volver a su hábitat natural. Jean Michel Cousteau (hijo de Jacques- Yves Cousteau) estuvo presente en el momento de su liberación ya que apoya esta asociación desde que se creo. La joven tortuga tuvo el honor de ser devuelta almar por el prestigioso padrino de la asociación “TeManaOTeMoana”. Se trata de la 131ª puesta en libertad de una tortuga tras ser ingresada en la asociación por graves problemas de salud y salir completamente curada. Cabe añadir que las tortugas marinas están protegidas en toda la Polinesia Francesa y la tortuga carey es una de las especies que se encuentra en peligro crítico de extinción.

Puedes leermás info sobre la fundación en este link: http://www.temanaotemoana.org/

¿Te interesa el buceo? Puedes leer más noticias sobre buceo y apnea en la revista BuceoWorld.

Los peces, incapaces de sentir el dolor

Según un estudio de un grupo de científicos américanos de la universidad de Wyoming, los peces serían incapaces de sentir dolor en ninguna parte de su cuerpo. Pese a los resultados obtenidos en otros estudios previamente llevados a cabo, parece que los peces no tienen un sistema neurológico suficiente para sentir de forma consciente el dolor.

Sienten simplemente un reflejo de auto protección

De esta forma, cuando un pez es pescado, su reacción es completamente inconsciente, por falta de nociceptores (los receptores sensoriales que transmiten el mensaje al cerebro). En el cuerpo humano, estos receptores del dolor mandan primero un mensaje que activa nuestro reflejo de protección (quitar la mano de un lugar que quema, por ejemplo) y después mandan la información al cerebro avisando de que se trata de una sensación desagradable. El cerebro finalmente lo interpretar según la sensibilidad de cada uno.

En el caso de los peces, los receptores de dolor sólo activarían el reflejo de protección, sin enviar ningún mensaje de dolor al cerebro ya que, el neocortex de los peces no está tan desarrollado como el de los humanos. De ésta forma, cuando inyectamos una solución ácida en la boca de una trucha, ésta se frotará la boca en el fondo del río y estará más alterada, pero en ningún caso sentirá el dolor, aseguran los científicos americanos.

Esto no significa que podamos torturar peces a partir de ahora: “El bienestar de los peces de muy importante, pero la pesca y la ciencia también lo son, nos indica el profesor Robert Arlinghaus, uno de los científicos de la universidad de Wyoming. Existen debates acerca de esta cuestión y los pescadores suelen ser tachados de sádicos crueles. Es un conflicto inútil” asegura el profesor Arlinghaus.

Conservar el ajo de adecuadamente para luchar contra la aparición de la fusariosis

El ajo, uno de nuestros grandes aliados en la cocina son, aunque no lo parezca, muy delicados. Muchas veces, si se conservan a temperaturas inadecuadas puede causar la aparición de hongos, responsables de que se pudran y ya no se puedan cocinar. Ya que para muchos hogares el ajo es un alimento más en su dieta diaria, es importante que éste se conserve correctamente. En este post vamos a ver como puede afectar las temperaturas a los ajos y de la misma forma, veremos como conservala de la mejor forma para que no se deterioren.

Hongos, ajos y temperatura

Los expertos llevan años con la investigación para luchar contra la enfermedad de los ajos que provocaFusarium proliferatum. En concreto, se han estudiado factores como la sensibilidad de ciertas variedades a la podredumbre, e incluso el efecto de los tratamientos de los fungicidas que se usan durante la siembra sobre el control de la enfermedad durante esta fase. Una de las novedades de los distintos estudios ha sido identificar la importancia, en la lucha contra fusariosis, del bulbo del ajo. También se ha dado más importancia a la temperatura a la que se mantienen durante el proceso de almacenamiento ya que han comprobado que esta afecta de forma directa en su prevención.

Durante uno de los últimos estudios se ha determinado que la podredumbre aumenta si la temperatura de almacenamiento es de 20ºC, sobre todo en la variedad de ajo blanco, cuyo índice de pudrición aumenta tras dos meses de almacenamiento. Según la investigación, el diámetro de crecimiento del hongo difiere con la temperatura. El crecimiento es mínimo tras 9 días a 5ºC y 40ºC; es máximo a 25ºC; y menor a 15ºC. La conclusión es que temperaturas de entre 20ºC y 25ºC causan el mayor crecimiento de hongos, mientras que en los dos extremos, es decir, temperaturas más bajas o más altas (15ºC-25ºC) el crecimiento es más lento. Si los ajos se almacenan en una cámara refrigerada (unos 5ºC), el hongo detiene su actividad y, por tanto, se paraliza la podredumbre, pero este no muere.

El hongo reanuda su actividad cuando se retira de la zona refrigerada y se pone al mercado. A pesar de los avances conseguidos, aún quedan respuestas por responder, como si un diente de ajo con síntomas de la enfermedad supone un aumento de podredumbre para el resto durante el almacenamiento.

Selección y conservación de ajos en casa

Cuando se vaya a comprar ajos, debe asegurarse de que los bulbos estén limpios de tierra y sin mohos o manchas en la piel, lo que significaría que la conservación ha sido deficiente. Los ajos amarillentos y huecos es mejor rechazarlos porque están envejecidos. Hay dos principales variedades de ajos: ajo blanco y ajo morado. El primero se conserva menos tiempo que el de color. Todos, sin embargo, deben guardarse en un sitio fresco, seco y con ventilación para que no se enmohezcan y empiecen a germinar.

Si los dientes se separan, se pueden conservar sin pelar en un frasco con agujeros, o pelados en un bote de cristal y en la nevera cubiertos de aceite. Los ajos también pueden congelarse, no más de dos meses porque pierden sus propiedades organolépticas. Diversas investigaciones atribuyen al ajo una actividad antimicrobiana frente Staphylococcus aureusSalmonella typhiE. coli (una de las más sensibles) y Listeria monocytogenes (la menos sensible). Según estos estudios, el uso de ajo aumentaría la vida útil y disminuiría las posibilidades de intoxicación alimentaria y el deterioro en los alimentos procesados.

 

No fue hasta el año 2010, cuando se descubrieron una gran cantidad de plantaciones afectas por este hongo que se decidió llevar a cabo varios estudios. Así pues, el estudio de la Universidad Politécnica de Madrid demostró que el Fusarium proliferatum era el causante de las grandes pérdidas económicas de los agricultores de ajos. El Fusarium proliferatum es un hongo que afecta directamente a los bulbos de los ajos haciendo que éstos se pudran y, por lo tanto, haciendo que sea imposible consumirlos. Éste problema afectó sobre todo a los agricultores ya que el hongo apareció durante el  los pasos posteriores a la recolección, como son el secado, acondicionamiento y conservación de los mismos.